Rodiezmo, J. A. ARDURA /
P. GONZÁLEZ
El Gobierno central se comprometió ayer a adoptar una «solución definitiva» a partir de enero al problema generado por la caída de ventas de carbón autóctono, como consecuencia de la bajada de demanda de las térmicas. Así lo explicó ayer José Luis Rodríguez Zapatero en Rodiezmo, sin especificar los detalles del plan. «Ahora hemos tenido un problema grave con el stock; le hemos dado una solución provisional. Ya estamos trabajando para que en enero la solución sea definitiva», afirmó el Presidente. La solución «provisional» ha sido la encomienda a Hunosa de la compra y almacenamiento del mineral sin vender.
Zapatero destacó que «durante la Presidencia española de la UE afrontaremos el reglamento» de ayudas al carbón, que expira en 2010 y debe ser prorrogado para garantizar la estabilidad del sector. «José Ángel (Fernández Villa), ten la seguridad de que va a ser así», se comprometió Zapatero con el sindicalista. Dentro del acuerdo de Estado que Zapatero quiere impulsar sobre energía con una vigencia hasta 2020, el presidente del Gobierno aseguró que dentro «de este compromiso también se encuentra el carbón autóctono. Ya se está abriendo la vía de las investigación para que el carbón no sea tan contaminante». Pero mientras se da con el camino para reducir las emisiones de CO2 que produce la quema del carbón, Zapatero asume que hay que encontrar soluciones transitorias. También defendió que «tenemos un buen plan del carbón tanto por producción como para la reactivación de las comarcas mineras».
El secretario general del SOMA-FIA-UGT, José Ángel Fernández Villa, insistió, por su parte, ante Zapatero en la necesidad de la creación de «una empresa pública nacional que gestione el carbón». Y aclaró: «Pero no para el stock. A mí en ese baile no me meten». De esta forma, defendió que esta fórmula «al Gobierno le saldría mucho más económica» que la actual y, paralelamente, daría «estabilidad y seguridad» al sector. El sindicalista sentenció: «Hay que controlar la procedencia de los carbones. No lo podemos hacer nosotros. Debe hacerlo quien tiene la autoridad». Sobre el futuro del sector, Villa aseguró que vivió «con rabia e impotencia cómo, de la noche a la mañana, se ha puesto en cuestión el carbón».
Más información en
páginas 16, 17 y 20