El responsable de Valnalón añade que también «hace falta un órgano que coordine la oferta y los esfuerzos; puede ser de ámbito privado, aunque lo más factible quizá sería hacerlo desde el plano institucional, porque muchas de las propuestas turísticas, como los museos, son públicas». El director de la ciudad tecnológica langreana echa en falta mayor formación. «Hay escuelas de hostelería, pero restringidas a cocineros y camareros. Serían necesarios cursos de formación específica para los empresarios y para todo lo que es la hotelería, el trato al cliente es fundamental».
Leticia Martínez es la responsable de turismo de la Mancomunidad del Valle del Nalón. A su juicio, el déficit de infraestructura hotelera hace unos años que está prácticamente cubierto. Si existe algún «pero», es la escasez de campings ya que, en la actualidad, sólo existe uno en Aller. «Es cierto que se trata de un tipo de alojamiento estacional, pero también es más económico y permite llegar a otro tipo de perfil de turista que busca precios asequibles; sobre todo, jóvenes». A juicio de Martínez, es necesario fomentar el turismo agroalimentario, con productores tradicionales que muestren cómo se elaboran sus productos y después los vendan. «Existen algunos intentos, pero tímidos», apostilla. Además, ve prioritario establecer circuitos turísticos, contar con más empresas de turismo activo y potenciar las visitas guiadas. «Hay algunas iniciativas, como los recorridos para asistir a la berrea, pero se trata de un campo que tiene muchas posibilidades si se ofertara un servicio de guías o intérpretes de la Naturaleza; y ahora, en Redes, mucho más con el parque de la fauna», subraya Martínez.
Luis Nicieza es propietario del hotel L'Aldea Perdida, en Prieres, y preside la Asociación de Hoteles Club de Calidad Casonas Asturianas, una marca que integra más de medio centenar de establecimientos de toda la región. A su juicio, la oferta hotelera supera con claridad a la demanda. Otro de los principales problemas es, a su entender, la falta de una oferta de ocio diversificada. «Aquí vienen, fundamentalmente, familias y hay que darles cosas que hacer. Lo único que pueden hacer es salir a caminar; y eso, con los críos, es difícil», explica Nicieza, que lamenta las restricciones impuestas en el parque de Redes para realizar actividades. «Si sólo tenemos el senderismo, al menos deberían destinar más recursos a marcar y mantener las rutas». Para este empresario, urge ofertar posibilidades de ocio para competir con el oriente asturiano, que suele capitalizar el turismo rural. «Ya que no dejan utilizar los pantanos de Tanes y Rioseco para uso deportivo, por lo menos deberían habilitar alguna playa fluvial en el Nalón. Otra idea sería poner en marcha ludotecas para los hijos pequeños de los turistas; también sería bueno tener un minicampo de golf, el hípico que se proyecta para Blimea o algún pequeño parque con actividades de turismo activo como tirolinas y ese tipo de cosas», concluye Nicieza.
«La gente que viene queda sorprendida. El problema es que la gente no conoce esto». Alfredo Aspra, presidente de Asturcentral, el colectivo de empresarios turísticos de la Montaña Central, considera que uno de los principales «handicaps» del turismo en las Cuencas es la falta de promoción: «Hay que impulsar campañas potentes, sobre todo en internet. Tenemos que conseguir que el parque de las Ubiñas-La Mesa se conozca». Aspra también ve prioritario aumentar las empresas de turismo activo, que puedan ofertar actividades como descensos en canoa o escalada. «También sería interesante ofertar paquetes turísticos que incluyan la posibilidad de salir a cazar o pescar», indica. Aspra señala que es fundamental ofrecer un trato de calidad al cliente, «para que la zona coja fama y la gente repita», aunque también expresa que una gran infraestructura que suponga un golpe de efecto para el turista no vendría mal. «Yo tengo otro negocio en la zona de Llanes y es increíble la cantidad de gente que viene preguntando por el teleférico de Fuente Dé. Aquí podría valorarse la posibilidad de hacer algo similar en el Montsacro, en Aller o Pajares», apunta Aspra, que también demanda un campo de golf para captar turistas.