La Foz, José A. ORDÓÑEZ
La Foz y Torazo estrecharon ayer lazos ejemplares. Ambos pueblos, uno de Morcín y el otro de Cabranes, en la Comarca de la Sidra, han sido distinguidos con el galardón que entrega anualmente la Fundación Príncipe de Asturias, y ese nexo motivó al acto de hermanamiento celebrado con ocasión de las fiestas de la Virgen de la Probe y la 21.ª edición de la Feria de los quesos asturianos. Las autoridades municipales izaron las banderas de ambos concejos en el parque central de la localidad, y el nombre de Torazo quedó inscrito en el monumento que recoge todos los «pueblos ejemplares» de la región. Una amplia delegación cabranesa estuvo en Morcín para disfrutar del amplio programa festivo.
La actividad dio comienzo a las once de la mañana con un pasacalles a cargo de la Banda de Gaitas de Soto de Rey y la recepción oficial de las delegaciones de los «pueblos ejemplares» que ayer estuvieron en La Foz. Apenas media hora después daba comienzo la demostración pública de elaboración de queso casín, a cargo de Maribel Álvarez, y de afuega'l pitu, por Margarita Mier. A continuación arrancó la cata a ciegas de quesos asturianos.
Una vez inaugurada la feria, con una docena de puestos de quesos y de otros emblemas de la gastronomía asturiana, la iglesia parroquial acogió la solemne función religiosa, oficiada por José Manuel Valle y con homilía a cargo de Nicanor López Brugos, responsable de la parroquia mierense de San Juan.
Tras la puya'l ramu y la sesión vermut, ya por la tarde se celebró una romería típicamente asturiana, seguida de la tercera gran verbena de unas fiestas que concluyen hoy con el día del socio.