Mieres del Camino,
Paula G. RODRIGO
El argentino Daniel Anz está considerado una de las principales autoridades mundiales en el herraje. Su presencia en Mieres atrajo este fin de semana a profesionales y aficionados del mundo del caballo de diferentes puntos de la cornisa cantábrica. Anz, que da conferencias por todo el mundo y tiene publicados libros explicando sus técnicas, impartió un curso en el recinto ferial de Santullano sobre el equilibrio corporal del caballo a través del herrado.
«Antes, las ruedas de los coches se equilibraban más o menos a ojo. Hoy día, tras los avances logrados en competiciones como la Fórmula 1, todo está informatizado. Pues yo vengo a traer ese ordenador al mundo del caballo» afirma el experto argentino, que impartió lecciones teóricas y prácticas en Mieres a una veintena de alumnos.
«Aunque pueda parecer un poco pretencioso por mi parte, no hay duda de que hasta ahora en el herrado las cosas se estaban haciendo mal, al no tener en cuenta la flexibilidad que posee el casco del caballo», afirma Daniel Anz. La teoría del prestigioso profesional parte de la base de que «todo está en el recorte de la pezuña». Para Anz, «el herrado es un momento secundario, un complemento, porque lo que de verdad cuenta es el recorte de los talones del animal, de pared y de ángulo dorsal del casco».
Con un correcto herrado del animal se obtienen numerosas ventajas según el maestro argentino. Afirma que se mejora el rendimiento del caballo, se evitan lesiones e interferencias entre miembros y se logra que sanen las grietas entre cascos. La técnica del herrador argentino es apta para cualquier animal, sea de competición o de uso doméstico. Eso sí, «lo que pasa es que en un caballo de granja no verías los resultados, porque es como si tuvieras un coche deportivo en un campo», afirma el argentino, que cuando tiene que utilizar un símil cambia caballo por coche.