Mieres / Alicante,
J. ORDÓÑEZ / P. CERRADA
Juan Rodríguez Romero, el enfermo mental de Las Mazas (Morcín) condenado a siete años y medio de internamiento por asestar 16 puñaladas a su madre en diciembre de 2006, fue encontrado muerto, ayer por la tarde, en su celda del centro penitenciario psiquiátrico de Foncalent, en Alicante. El hombre se quitó la vida ahorcándose con el cable de una televisión. Fuentes penitenciarias han precisado que el morciniego, de 40 años de edad, no estaba entre los reclusos a los que se les aplica un protocolo especial para evitar suicidios, algo que sí se hizo cuando ingresó en el penal asturiano de Villabona pocos días después de cometer el brutal ataque del que su madre, de 76 años, salió con vida de forma casi milagrosa.
El hallazgo del cadáver se produjo sobre las cuatro y media de la tarde, cuando los funcionarios se disponían a abrir las celdas para que salieran los internos recluidos en el módulo de oligofrénicos. Al llegar a la celda de Juan Rodríguez lo encontraron muerto por asfixia, al colgarse de la ventana con la ayuda de un cable de la televisión. El centro penitenciario dio parte del fallecimiento y se personaron en Fontcalent miembros de la comisión judicial, para examinar el cadáver y ordenar el levantamiento, y agentes de la Policía científica, para realizar un informe para el Juzgado. La comisión judicial determinó que el interno podía llevar muerto entre treinta minutos y una hora.
Rodríguez Romero sufría trastornos mentales desde niño. Siendo menor ya fue atendido por problemas psiquiátricos en el Sanatorio Marítimo de Gijón según los expedientes del Servicio de Salud del Principado (Sespa). Con ese historial psiquiátrico a sus espaldas, fue detenido por la Guardia Civil, en diciembre de 2006, por atacar a su madre, debido a que, según explicó en su declaración judicial, escuchó unas voces en la cabeza que le ordenaban que acabara con la vida de la mujer porque «era un demonio». Después de que la sección segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo le condenara a siete años y medio de internamiento en un centro especial a finales del pasado año fue traslado a la prisión psiquiátrica de Alicante, donde ya había estado previamente por un incidente violento con un familiar.
Según consta en su ficha policial, el 18 de septiembre de 2001, cuando contaba 32 años de edad, Juan Rodríguez fue detenido tras apuñalar en la espalda con un cuchillo de cocina a un hermano, lo que le acarreó una primera condena de 5 años en Foncalent. El incidente ocurrió en Badajoz, tierra de origen de la familia, apenas seis meses después de que atacara a otro de sus hermanos con un destornillador. Un tercero también sufrió la violencia del morciniego en 2003, en su caso a punta de navaja.
Pese a estos antecedentes, Juan Rodríguez residía con su madre en el domicilio familiar de Las Mazas cuando, el 17 de diciembre de 2006, protagonizó el brutal ataque por el que fue condenado a siete años y medio de internamiento, dos de ellos cumplidos, en previsión preventiva, en Villabona antes de ser internado en Alicante.
Aquel día, Juan Rodríguez recibió un encargo de su madre para que se acercara a Riosa a comprar calmantes y algo de carne para preparar el almuerzo. El morciniego realizó el recado y bebió algo de alcohol, para después ir a comer a casa de una tía. De vuelta al domicilio, en torno a las cuatro y media de la tarde, su progenitora le recriminó por el retraso. Fue entonces cuando habría escuchado esas voces dentro de la cabeza que le ordenaban el ataque. Según declaró ante la juez de Mieres, pensaba que su madre no era tal, sino un demonio al que tenía que matar. Minutos después, el agresor habría tomado conciencia de la realidad de los hechos, por lo que decidió huir, asustado por la reacción que podrían tener sus hermanos. Sin embargo, no tardó en ser detenido por la Guardia Civil.
Casi dos años después de los hechos, la sección segunda de la Audiencia Provincial acogió el juicio. En un principio, la fiscalía pidió una pena de diez años de prisión al apreciar un delito de homicidio en grado de tentativa con el agravante de reincidencia, ya que el entonces acusado había agredido previamente a varios de sus hermanos. Por su lado, la letrada de la defensa, Lourdes Iglesias, solicitó su libre absolución, aduciendo una eximente completa por enajenación mental. La abogada sostuvo en la vista que Juan Rodríguez Romero atacó a su madre en plena crisis psiquiátrica derivada de la combinación de las medicinas que tomaba para tratarse de sus problemas mentales con bebidas alcohólicas.
Tras escuchar el informe de los peritos, que manifestaron que el acusado sufría un trastorno mental y que podría haber tenido alucinaciones en el momento del apuñalamiento, la fiscal solicitó su internamiento en un centro especial para enfermos mentales por espacio de siete años y medio, una medida apoyada por la defensa. Fue entonces cuando Juan Rodríguez fue trasladado a la cárcel de Alicante en la que ayer apareció muerto.
Lourdes Iglesias ya había tratado en un primer momento que Juan Rodríguez fuera directamente a una cárcel preparada para la atención a personas con problemas psiquiátricos en lugar de ingresar en la cárcel Villabona, donde estuvo dos años a la espera de un juicio en el que, finalmente, el tribunal le aplicó la eximente completa de trastorno mental y no le consideró imputable por el ataque a su madre. La Audiencia Provincial desestimó aquel recurso de apelación presentado por la defensa en el que se solicitaba su traslado a una unidad especializada en psiquiatría. El tribunal tomó la decisión en base al seguimiento que se realizó al imputado en el Hospital Álvarez Buylla de Mieres tras su ingreso el 20 de diciembre de 2006 en situación de prisión provisional.