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El tren del Alto Aller representa una actividad desarrollada por Feve que se pone en marcha por primera vez en este concejo para dar a conocer los recursos paisajísticos, culturales y gastronómicos de la zona. Sin embargo, esta excursión turística llega al municipio allerano tras el éxito cosechado en anteriores destinos. Fruto del mismo es la repetición por parte de los viajeros de este servicio.
Para muchos, el «Costa Verde», nombre con el que ha sido bautizado este ferrocarril, no es el primer tren de este tipo en el que se embarcan. La gran mayoría de los pasajeros son ya sabios conocedores del funcionamiento de estas excursiones. Este es el caso de María José Cedrón, quien con su marido Ángel, ha realizado «todos los viajes con Feve, incluso Galicia y Santander. La pena es que no haya más», aseguró. «Además, es una oportunidad única para ver estas obras y paisajes que si vienes en coche te puedes perder», añadió mientras contemplaba la Iglesia de San Vicente de Serrapio, monumento románico del siglo XII.
En una situación similar se encuentra el argentino Jorge Scursoni. «He viajado en el tren de Ribadeo, en el de la Biosfera, en Bajo Nalón, en el de León a Cuevas de Valporquero e incluso he ido al de Ferrol. Sin embargo, éste me llamó la atención porque es un lugar nuevo que no conocía y ofrecía muchas actividades», comentó Scursoni. «Este tipo de actividades me gustan porque es una combinación de un medio que me gusta, el tren -que es bonito y cómodo- con un conjunto de actividades ya programadas», añade el argentino.
En el lado opuesto se sitúan el matrimonio compuesto por Manuel Ángel Álvarez y María Dolores Quirós, quienes se mostraron encantados con la idea de viajar en tren y con poder contemplar la amplia oferta de monumentos y paisajes; «a mí me hacía mucha ilusión ver la Torre de Soto y la Virgen de Miravalles», apuntó Quirós. «Yo, sin embargo, es porque añoro mucho los trenes antiguos y viajar en ellos», añadió Álvarez.
Beatriz Fernández, de 14 años es la benjamina de la aventura. De origen catalán, hace apenas un mes que se ha mudado a Oviedo y encuentra en esta forma de viajar «una buena forma de conocer Asturias». «Me gustan mucho más los paisajes que las explicaciones, además, viajar en tren para mí me resulta muy cómodo», confesó la joven viajera.
El precio de la actividad es de 48 euros. En la tarifa, la organización incluye el billete de ferrocarril desde Oviedo hasta la comarca del Caudal, el transporte en autobús de un lugar a otro en las visitas programadas, la guía turística y una comida tradicional a base de pote asturiano, truchas de río rematado con panchón, postre típico del concejo allerano. Estas excursiones, organizadas por Feve, tendrán lugar los sábados de los meses de septiembre y octubre. El tren «Costa Verde» efectuará sus salidas desde la estación de Oviedo a las nueve y media de la mañana y su regreso al mismo punto inicial entorno a las ocho y cuarto de la noche.