Madrid, Modem Press
Sindicatos y empresarios esperan que el Ministerio de Industria comience hoy a poner sobre la mesa soluciones al grave problema que azota a la minería privada española, que ve impotente cómo el carbón que se extrae de sus yacimientos se almacena en sus instalaciones ante la negativa de las empresas eléctricas a comprar más mineral. Así, esta tarde, Industria mantendrá una reunión de carácter extraordinario con el resto de los componentes de la comisión de seguimiento del plan del carbón 2006-2012, esto es, empresas y sindicatos.
La situación, que mantiene al borde del colapso a la minería privada -Hunosa de momento no se ve afectada debido a su acuerdo de suministro con HC-, se ha visto agravada en las últimas semanas después de que las compañías eléctricas hayan anunciado que tienen reservas de carbón para lo que resta de este año y para buena parte del 2010 toda vez que almacenan en los parques de carbón de sus centrales térmicas cerca de 7 toneladas de mineral.
Ante esta grave crisis, tanto desde la patronal Carbunión como desde los sindicatos del sector se vienen pidiendo desde hace meses «medidas estructurales» que garanticen el consumo del mineral autóctono que se produce en nuestro país, tal y como recoge el plan del carbón 2006-2012. Se busca una solución que vaya más allá de la decisión adoptada por el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones por la que se encomendó a Hunosa la creación de un depósito estratégico de almacenaje y comercialización de todo el stock que se acumulaba en el resto de explotaciones españolas.
Esta situación límite de la minería española tiene su origen a finales del 2007 cuando el Gobierno, en una coyuntura de alto precio en los mercados del carbón internacional, que hacía altamente competitivo al mineral autóctono, decidió a instancias de la Unión Europea eliminar el incentivo de la peseta/kilovatio con la que se primaba a las eléctricas por el consumo de carbón nacional. Meses después de esta decisión, la caída del precio del carbón de importación y la bajada de la demanda de energía debido a la crisis económica han dejado a la hulla y la antracita españolas sin salida en su propio mercado.
Así las cosas, «se necesitan soluciones a largo plazo, que generen estabilidad al sector y que garanticen, como dice el plan 2006-2012, el consumo del carbón que se produce en España», explicaba ayer el secretario de Industrias Extractivas de la Federación de Industria de Comisiones Obreras, Juan Carlos Álvarez Liébana. Y a ello se comprometió en la fiesta minera de Rodiezmo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado día seis de este mes de septiembre.
«El Gobierno español se ha dormido en los laureles, quitó el incentivo, no lo sustituyó por otro mecanismo que garantizara el consumo de carbón autóctono y eso nos ha llevado a una situación muy complicada como la actual», afirma Álvarez Liébana.
La pasada semana, el secretario general de Energía, Pedro Luis Marín, se reunió en Madrid con los responsables de Endesa, Iberdrola, Gas Natural, Unión Fenosa, HC y E.On a la búsqueda de soluciones. Entre las apuntadas adquirió fuerza la posibilidad de implantar una prima a las empresas eléctricas por la electricidad generada con carbón autóctono que se gravaría en el recibo de los consumidores, aunque las propias eléctricas se mostraron en este encuentro con Marín más partidarias de que las ayudas fueran directamente a las empresas mineras.
Lo cierto es que la situación amenaza con colapsar a la minería española y desde el sector se exigen al Gobierno soluciones inmediatas y duraderas en el tiempo. «En un país como España, tanto por razones sociales y territoriales como propiamente energéticas, el carbón tiene que seguir teniendo un peso importante dentro del mix energético y, además, existen dentro de la legislación comunitaria, que permite primar hasta el 15 por ciento de generación eléctrica con fuentes autóctonas, mecanismos para solucionar este problema al que nos ha llevado la imprevisión del Gobierno», sentencian los responsables de CC OO.