Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
Las plantas de Juan José Fernández son las mejor informadas de Asturias. Cada día escuchan el boletín horario en la radio que este horticultor langreano se lleva a la huerta. «Paso muchas hora aquí y así estoy entretenido, pero también lo hago para ponerles un poco de música a las plantas; les viene bien para crecer robustas», sentencia. El hilo musical es uno de los secretos de este jubilado de la siderurgia de 66 años. El otro es la dedicación completa a la que define como «su gran pasión» desde que era un niño. «Salgo a la huerta a las 7.30 de la mañana y hay días que no vuelvo hasta las nueve de la noche. Siempre hay algo que hacer», argumenta.
El buen hacer de Fernández le ha servido para obtener el premio «Fesoria de oro» en el XXX Certamen de la huerta del Nalón, celebrado el pasado fin de semana en La Felguera. Ésta es la cuarta vez que se hace con el galardón. «Llevo participando treinta años, desde que empezó la muestra. De hecho, yo fui uno de los fundadores», argumenta el orgulloso horticultor, que, de entre todos sus cultivos, se decanta por dos: «Si tuviera que elegir, me quedo con los repollos y los pimientos; no sé si es que le pongo más esmero, pero son los que mejor me salen».
La lozanía de los cultivos de Fernández incluso le llegó a deparar alguna propuesta de matrimonio. «Una mujer me dijo una vez en Laviana que cómo tenía unos repollos tan buenos y, que si estaba soltero, podía casarme con su hija», relata este langreano con humor. Fernández posee cuatro fincas, todas ellas en el entorno de Riaño. Aunque también posee gallinas, la mayor parte del tiempo lo dedica a sus cultivos. «Lo que hago es lavar las plantas, quitarles las malas hierbas, en fin, arreglarlas todo lo que puedo. Eso sí, todo natural y con fertilizantes ecológicos, no me gustan nada los tratamientos químicos», expone.
Fernández no piensa, por el momento, jubilarse de su principal afición, aunque deberá estar tres años «en barbecho» antes de volver a optar al premio de «Fesoria de oro», ya que así lo marcan las reglas del certamen. «Tiene que pasar un tiempo para volver a competir por el premio principal para que no gane todos los años el mismo. Así está bien, porque se le da paso a la gente joven», concluye.
Juan José Fernández no duda a la hora de valorar los efectos beneficiosos de la huerta. «Es un gran remedio contra el estrés y también es un buen método para autoabastecerse», indica Fernández, en la imagen, en una de sus huertas.