Madrid, Módem Press
Los responsables energéticos del Ministerio de Industria -con el secretario general de Energía, Pedro Luis Marín, a la cabeza-, empresarios y sindicatos continuaban buscando ayer, al cierre de esta edición, una fórmula que garantice que las empresas eléctricas compren el carbón que producen las minas españolas, que ven desde hace meses cómo el mineral que se extrae de sus explotaciones se almacena en sus instalaciones sin posibilidad de darle salida.
Según explicó a LA NUEVA ESPAÑA en un receso de la reunión uno de los presentes en la misma, Industria descarta recuperar el incentivo que percibían las empresas eléctricas por el consumo de carbón nacional hasta el año 2007 y otras posibilidades que se han venido barajando en los últimos días, como la de nuevas ayudas que repercutan en la tarifa o establecer una preferencia para la energía generada a partir del carbón, al modo de las renovables, a la hora de entrar en el sistema. Así, las partes estudian una nueva fórmula, propuesta por Madrid, de la que no han trascendido más detalles y sobre la que se trabaja con la máxima cautela hasta su elaboración definitiva, pero que puede ser «tan eficiente y solvente» como lo era el incentivo, que tuvo que ser eliminado por las reticencias de Bruselas. Así, Industria, empresarios y sindicatos estudiaban concienzudamente el encaje de este nuevo sistema en la legislación española y comunitaria que garantice el consumo de carbón nacional, tal como especifica el plan del carbón 2006-2012. Eso sí, los presentes en la reunión creyeron constatar la firme voluntad del Gobierno de, tal como prometió Rodríguez Zapatero en Rodiezmo, solucionar definitivamente el problema y que éste deje de ser tal a partir del 1 de enero próximo.