CARLOS CUESTA
Los pueblos caminan por óptimos derroteros si existen personas capaces de concitar voluntades, animar al próximo y contar con notable entusiasmo para alcanzar cotas de propósitos loables en beneficio de la comunidad. Y en estos tiempos de muchos intereses, pocos valores y excesivo individualismo, el que haya personas con buen talante y ganas de trabajar por una sociedad alicaída siempre es notorio y llama poderosamente la atención. En este sentido, ahí sigue perseverando como si fuera un bisoño chaval iniciado en las lides de amarrar un proyecto festero. Se llama Manuel y todos en la Pola (de Laviana) y en el alto Nalón lo conocen como Noli, un habitante con estilo, casta, genes y carácter que lo hacen distinto de sus congéneres. Todo un pequeño gran hombre que lleva más de cincuenta años amarrado al timón de la Sociedad de Festejos y a las ferias de la Pontona, una entidad surgida en el barrio más castizo y pintoresco de la capital del alto Nalón.
Hablar de Noli en estos enclaves es remitirse a actividad, fiesta, transacción, feria, ambiente, baile de sociedad y mucha energía para llevar a buen puerto unos festejos con marchamo de calidad y hombría de bien. Su quehacer, junto a sus fieles ayudantes, ha desembocado en todo un significado popular y en un sentido de ánimo y acción conjunta que representa un éxito sin apenas precedentes en este discurrir por los festejos de un pueblo o mejor de un barrio con larga tradición ferial. Noli ahí está, todavía con mucha fuerza para orientar a las nuevas generaciones de organizadores con el fin de que no exista un cabo suelto en el desarrollo de estos festejos feriales. Poco puede decirse ya de este gentil personaje que ama lo que hace y disfruta colaborando con su terruño para que sus moradores disfruten de unos días de sana alegría, fiesta compartida y feria atractiva. Y en estas jornadas populares y festeras donde se recuperan históricas tradiciones sería interesante que Noli recogiera una sencilla demanda para dar más realce, si cabe, a las grandes ferias y fiestas de la Pontona. Le sugeriría que apueste por el Festival hortofrutícola del Nalón para sujetarlo para siempre en la Pola y la organización de una feria caballar de altura con exposición y exhibición de las grandes razas equinas. Los expertos caballistas de Curtidos Villa de Sama están por la labor y esperan que las autoridades locales de Laviana se animen a revitalizar esa noble acción y convertir al concejo en un referente de lo que significa y significó el caballo, una raza que mueve enorme actividad económica... Gracias, Noli, por tu esfuerzo y dedicación a la cosa festiva. Para mí sin los oropeles políticos, eres oficiosamente hijo predilecto de tu estimado municipio. Los amigos Fernando y Sabino me han insistido en propagar tu figura y labor. Además, la Sociedad Cultural y Gastronómica «La Pegarata», quiere nombrarte personaje del año por tu dilatada carrera organizativa. Sólo de bien nacidos es ser agradecidos.