Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
El Angliru entró en 1999, con su inclusión en el recorrido de la Vuelta a España, en el selecto y exclusivo club de las cimas míticas del ciclismo. Ahora, el Ayuntamiento de Riosa ha dado un paso para estrechar lazos con el resto de miembros de esta reducida comunidad. Hace varias semanas, el alcalde, José Antonio Muñiz, se dirigió a los responsables municipales de Mazzo di Valtelina, donde se encuentra el Mortirolo, la versión italiana del gran puerto del Aramo. El objetivo era plantear un hermanamiento para poner en marcha proyectos comunes de aprovechamiento turístico. Pues bien, la idea parece haber encontrado un buen terreno de cultivo. El ayuntamiento italiano ha contestado poniéndose a disposición de Riosa para poner en marcha la iniciativa.
Los responsables municipales de Mazzo di Valtelina han trasladado a Riosa que el proceso de hermanamiento podría plasmarse la próxima primavera, coincidiendo con la etapa de Giro de Italia que culminará en el Mortirolo. Reconocen que «nunca habíamos pensado en una iniciativa de estas características, pero tras analizarla consideramos que se trata de un vehículo ideal para el desarrollo del deporte y para la exportación de la imagen de ambos puertos». José Antonio Muñiz explicó ayer que próximamente se intensificarán los contactos para abordar el citado proceso de hermanamiento. «Posteriormente estudiaremos qué tipo de actuaciones conjuntas podemos acometer», señaló. Uno de los proyectos que ya están sobre la mesa es la construcción de monolitos hermanos en ambas cimas. José Antonio Muñiz también tiene previsto próximamente ponerse en contacto con el municipio que alberga el puerto francés del Tourmalet para establecer un acuerdo similar, «unificando así los puertos más populares de la Vuelta, el Giro y el Tour, las carreras más importantes del mundo».
De momento, el acuerdo con Mazzo di Valtelina parece ya cerrado. Este municipio se encuentra en la región de Lombardía. Guarda muchas similitudes con Riosa, ya que no llega a los 2.000 vecinos y su economía depende especialmente de la agricultura y la ganadería. No obstante, su principal referente es el Mortirolo. Tras quedar durante muchos años como una carretera secundaria de montaña, la situación dio un vuelco a partir de 1990, cuando fue incluido en el recorrido del Giro de Italia. Como ha sucedido con el Angliru sus acentuadas pendientes han sido aprovechadas por el ciclismo convirtiéndose en un referente para todos los aficionados al deporte. Tras ser asfaltado, el Mortirolo es un asiduo dentro del recorrido del Giro. En sus rampas se han vivido hazañas que han entrado en la leyenda del ciclismo, como el duelo que en 1994 mantuvo el malogrado Pantani con Indurain
El Angliru, por su parte, ya ha disfrutado de cuatro finales de etapa de la Vuelta (1999, 2000, 2002 y 2008). El éxito de cada una de las citas, estableciendo registros aún sin superar en las audiencias televisivas, chocó con el rechazo de una parte de los equipos por la excesiva dureza de sus rampas y la falta de espacio para dar cobertura a la enorme infraestructura que mueve la prueba. Estos problemas parecen ya superados gracias a numerosas inversiones en la calzada. En 1999, los ciclistas profesionales, tras subir por primera vez sus rampas, sentenciaron. «Es incluso más duro que el Mortirolo». Los puertos parecían condenados a encontrarse.
El Angliru
La carretera que une el área recreativa de Viapará con la cima del Angliru tiene rampas de hasta el 24 por ciento de desnivel. Este puerto del concejo de Riosa ha sido final de etapa en cuatro ediciones de la Vuelta Ciclista a España y esta considerado como el más duro.
El Mortirolo
Es un puerto de montaña italiano que comunica las zonas alpinas de la alta Valtellina y la alta Val Camonica. Tiene un longitud de 12,5 kilómetros y algunas rampas alcanzan un desnivel del 18 por ciento. Desde 1990 ha sido final de etapa de nueve ediciones del Giro.