Rioseco, L. M. D.
Rastrillos, fesorias, escobas, picos, palas, cubos, cepillos, tractores, barredoras, desbrozadoras y decenas de vecinos en las calles. Así se encontraba Rioseco ayer por la mañana. La causa de tanto revuelo: la celebración de una sextaferia motivada por la próxima visita de los Príncipes de Asturias, que estarán en Sobrescobio el día 24 de octubre para conocer el Pueblo Ejemplar de Asturias de 2009, premio que la Fundación Príncipe otorgó a la comunidad vecinal del municipio el pasado mes de septiembre.
La sextaferia de Rioseco no es la única que se celebrará por la visita de Don Felipe y Doña Letizia al concejo. Hoy, los vecinos de la localidad de Campiellos también se reunirán para trabajar y acondicionar sus calles y caminos. Por su parte, los vecinos de Ladines, Soto de Agues y Villamorey no celebrarán sextaferia, pero se han comprometido ante el Ayuntamiento a «trabajar para que cada uno limpie sus parcelas» y el entorno de las viviendas.
El trabajo comunal comenzó en Rioseco a las diez de la mañana. Los vecinos de cada «barrio» del pueblo -La Teyera, El Cascayu, El Pedrosu, La Viesca, La Plaza o La Canella- se juntaron para ir limpiando y acondicionando sus quintanas, sus espacios comunes. Se rozaron los límites de los prados, se limpiaron cunetas, se barrieron hojas, se quitaron viejos carteles, se retiraron vehículos y maquinaria de las calles... Todo ello por «dejar más guapu» el pueblo ante la visita real. El alcalde de Sobrescobio, Marcelino Martínez, que es vecino de Campiellos, conducía ayer una pala propiedad del Ayuntamiento con la que cargó los kilos y kilos de ramas, barro y materiales de escombro que iban acumulando los vecinos. Varias personas más conducían tractores y más palas para ayudar en la misma tarea. El regidor animó a los vecinos a «participar» en este tipo de iniciativas «no sólo cuando vengan los Príncipes. Hay que intentar colaborar con el Ayuntamiento a mantener cuidado nuestro entorno siempre que se pueda». Martínez destacó además que, aunque sólo se había pedido la asistencia de una persona por vivienda «prácticamente todos los vecinos están trabajando».
José Trelles, vecino de la localidad, también apuntaba la posibilidad de «hacer sextaferias cada cierto tiempo» porque «el pueblo estaría mucho mejor» Junto a él, trabajando en la zona de La Canella, se encontraba otra vecina, Gloria Restrepo, que explicó como habían estado «desbrozado, limpiado las cunetas y las alcantarillas y sacado tierra». Por su parte, Loli Alonso tenía un trabajo más específico: pintar la iglesia, que según todos los vecinos «no estaba muy arreglada». Alonso explicaba como, con otros trabajadores, ya lleva «ocho días en el arreglo del exterior de la iglesia. Pero hoy estamos más acompañados, porque todo el pueblo está en la calle».