Moreda (Aller),
C. M. BASTEIRO
El concejo de Aller está celebrando, durante el fin de semana, la ya tradicional Feria de la miel. La muestra, que este año llega a su XIX edición, cuenta con la participación de 22 expositores y pone a la venta 3.000 kilos del dulce. Como telón de fondo, los artesanos oriundos del concejo se quejan de la actual normativa municipal, que prohíbe a los profesionales tener más de cuarenta colmenas dentro del municipio.
La feria, organizada por la Asociación de Apicultores y el Ayuntamiento de Aller, se cerrará definitivamente a las tres de esta tarde y el programa para el día de hoy incluye el concurso de elaboración de platos con miel. La recepción de los participantes comenzará a las once y media y se cerrará a las doce. Los platos competirán en tres categorías: mejor postre, mejor plato de carne y mejor plato de pescado. Los ganadores de cada categoría se llevarán 100 euros y los segundos cincuenta. Para el ganador absoluto hay un galardón dotado de 200 euros. Además, todos los galardonados se llevarán a casa un trofeo. La entrega de premios tendrá lugar hoy, a las dos y media.
Los puestos de la Feria de la miel abrieron sus puertas ayer, a las once y media. Los visitantes comenzaron a llegar al mediodía y empezaron a hacer las primeras compras. Luis Ángel García, es uno de los vendedores que expone sus productos en la feria de Moreda. En su puesto, de miel «L'ayerán», tiene toda clase de productos elaborados con el dulce, desde orujo hasta miel de fresa. El apicultor asegura que «la feria de Aller es una oportunidad única para dar a conocer la miel natural del concejo, muy sabrosa y de mucha calidad». Sin embargo, a pesar de lo bueno del producto, «todavía no hemos vendido mucho, pero los sábados siempre son más flojos que los domingos, así que esperamos superarnos mañana». Al otro lado de la plaza de Moreda, los más curiosos comienzan a agolparse en el puesto de María Antonia García, de «La Casa del Apicultor». Entre jabones, cremas y mascarillas de miel, la mujer explica que «esta feria suele estar todos los años igual, se mantiene. Llevo viniendo aquí desde que empezó el certamen, hace diecinueve años, y no noto diferencia. Con crisis o sin ella, la gente compra lo mismo».