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José Manuel Trelles, presidente de la Asociación «La Panoya», participó en el encuentro que los Príncipes mantuvieron con representantes de los colectivos sociales y vecinales en el Ayuntamiento. «Les comentamos un poco la labor de cada asociación. La visita de los Príncipes y la entrega del premio es algo que queda para toda la vida; se recordará siempre, todo fue perfecto», asegura Trelles, en quien el cansancio hizo mella después de unas semanas de intenso esfuerzo. «Todos los vecinos echaron una mano en lo que pudieron. Ayer (por el sábado) me fui a la cama a las cuatro de la tarde porque estaba hecho polvo», apunta Trelles. Buena parte de la vecindad de Sobrescobio no siguió su ejemplo y disfrutó de la verbena organizada en el polideportivo hasta bien entrada la madrugada.
En jornada de ayer fue una estampa habitual ver a visitantes interesándose por el «texu» plantado por los Príncipes junto a la Casa del Agua. También fue punto de peregrinaje la piedra caliza labrada por Salustiano Sánchez que desde el sábado aloja la placa conmemorativa del «Pueblo ejemplar». A pocos metros, una familia de Oviedo con raíces en Turón, aprovechaba en buen día para pasear por Rioseco. «Teníamos gana de conocerlo, pero el sábado, con todo el jaleo del premio, no era el día más indicado. Todo el pueblo está muy bien conservado y se ve que hay muy buena sintonía entre todos los vecinos», inicia Rafi López, acompañada por su marido Hosmar Liébana y el hijo de ambos, Alejandro.
La Casa del Agua, la plaza del Ayuntamiento o las callejuelas del centro de Rioseco eran ayer los puntos más demandados por los turistas. Sin embargo, Antonio Rodríguez, un visitante llegado de Navia, sólo tenía la cabeza puesta en el pantano y apremiaba a su familia para ir a verlo. Hace tres décadas participó en la construcción del embalse y, después de treinta años, regresaba por primera vez a Rioseco. «Tenía ganas de volver por aquí, pero nunca me decidía. Con lo del premio, aprovechamos para venir», relata Rodríguez, mientras resalta los cambios experimentados por el territorio. «Antes tardabas una hora y media en venir desde Oviedo y sólo había caminos en muy mal estado. Ahora está todo muy guapo».
A partir de ahora, tanto vecinos como Ayuntamiento esperan que el galardón de «Pueblo ejemplar», al igual que ocurrió en otras localidades, contribuya a incrementar el tirón turístico y dinamizar económicamente el concejo.