Mieres / Langreo
Los cementerios de las Cuencas se llenaron ayer de familiares y allegados con motivo de la celebración del Día de los Difuntos. La mayoría de la visitas se concentran al mediodía, aunque los camposantos registraron una alta actividad desde primera hora de la mañana. Como es habitual, las ofrendan a los fallecidos se escenificaron principalmente con detalles florales, cambiando el semblante cotidiano de estos espacios. Los responsables de cementerios como el de Mieres apuntaron que muchas familias han optado por reencontrarse con sus seres queridos los días previos a esta celebración, «ya que de esta forma evitan los tumultos de una jornada lógicamente triste».