Madrid / Langreo,
M. P. / M. A.
El real decreto que en los próximos días aprobará el Gobierno central para conceder ayudas al consumo de carbón nacional por parte de las compañías eléctricas está suscitando un inusitado y crítico debate en los medios de comunicación nacionales. Quizá sea porque, además del citado real decreto, la Unión Europea debe decidir el próximo año si prorroga o no el reglamento que regula las ayudas públicas al carbón, lo cierto es que el mineral arrancado en las minas españolas está tiñendo de negro, día sí y día también, las páginas de los principales rotativos nacionales. El carbón parece empujado a librar su última, y quizá definitiva, gran batalla.
Ayer, el diario «El País» dedicaba uno de sus dos editoriales al carbón. Bajo el título «Parches y retrocesos», ofrecía una opinión muy crítica con las ayudas para su consumo que aprobará el Gobierno de Zapatero. «El real decreto en favor del carbón perjudica al consumidor y desmiente la liberalización eléctrica», sostenía como subtítulo de presentación. Calificaba el real decreto de «clara estirpe intervencionista» y fruto del agobio del Ejecutivo central por las «presiones de las empresas y los mineros». La norma era calificada como «disparatada» y una evidencia de la «esquizofrenia» del Gobierno, cuyo apoyo al carbón «contradice» su retórica a favor de las energías limpias y la reducción de CO2.
Disparatada porque «privilegia la energía más cara -carbón nacional- y subvenciona las energías más baratas aunque no entren en operación, evidencia una vez más la esquizofrenia de la regulación energética durante los últimos años». Este apoyo es «un grave retroceso en la supuesta liberalización eléctrica», pues, en su opinión, «obliga al operador del sistema a introducir preferentemente en la red las ofertas de electricidad generada con carbón nacional, al margen de su coste, y, por tanto, del perjuicio para el consumidor», que acabará gravando su recibo de la luz: «Los usuarios tendrán que pagar un coste adicional en la tarifa, que difícilmente bajará de los 600 millones».
También criticaba que el real decreto supone «un grave retroceso en la supuesta liberalización eléctrica, porque, una vez más, cuando el juego de la oferta y la demanda perjudica a los agentes económicos, la Administración se presta a intervenir con otro parcheo de urgencia, siempre a costa de los ciudadanos». Y, por si lo anterior fuera poco, argumenta que Zapatero «abre un nuevo riesgo de enfrentamiento con la Comisión Europea».
Pero no sólo es «El País», otros medios, como «Expansión», «Cinco Días» (también de Prisa), «El Mundo», «El Economista» o «La Vanguardia», han dedicado reportajes y entrevistas a las nuevas ayudas al sector, con un tono crítico en la mayoría de las ocasiones.
El barcelonés «La Vanguardia», el pasado domingo, realizaba una entrevista a la ex ministra socialista de Medio Ambiente y hoy embajadora de España ante la OCDE, Cristina Narbona, en la que exigía al Gobierno español la retirada de las subvenciones a la minería. El madrileño «ABC» se hacía también eco del posicionamiento del PP y su responsable de economía, Cristóbal Montoro, en contra del decreto de primas al consumo de carbón nacional, al considerar que incidirá en la subida de la tarifa que paguen los consumidores.