Mieres / Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
Casi el 32 por ciento de los habitantes de las comarcas mineras asegura ser fumadora. Esta tasa es la más elevada de Asturias y un punto y medio superior a la media que se registra en la región. Así se desprende de las conclusiones de la Encuesta de Salud para Asturias 2008, elaborada por los técnicos de la Dirección General de Salud Pública y Participación. El desglose de la estadística por áreas sanitarias releva, asimismo, que es el Caudal la que contabiliza un mayor número de fumadores, con un porcentaje que alcanza el 35,3 por ciento.
Según los datos, casi uno de cada tres vecinos de las Cuencas (el 31,9 por ciento) son fumadores. El informe de la Consejería de Salud recoge tres grandes bloques de procedencia de las personas encuestadas. El estudio refleja que los habitantes de las zonas rurales de la región son los que tienen menos arraigado el hábito, con un porcentaje de fumadores fijado en el 26,1 por ciento. La cifra de consumidores de tabaco se incrementa de forma significativa, por contra, en los territorios metropolitanos. De esta forma, el índice de personas que declara ser consumidora de tabaco en la zona central de Asturias alcanza el 30,9 por ciento, un punto por debajo del porcentaje de las Cuencas.
Dentro de las comarcas carboneras, es la zona del Caudal la que concentra una mayor tasa de fumadores. En concreto, el área sanitaria VII cuenta con un 35,3 por ciento de población fumadora, mientras que el valle del Nalón se mueve en parámetros similares a los del resto de Asturias. Fuentes sanitarias indicaron que no hay una justificación concreta para esta tendencia, al tiempo que precisaron que la tasas de fumadores por área sanitaria forman parte de un estudio más amplio y son aproximadas.
Los datos sobre el consumo de tabaco en Asturias también ponen de manifiesto que los hombres fuman más que las mujeres, un 34,7 por ciento frente a un 26,4 de la población de cada sexo. Asimismo, la mayor proporción de fumadores se sitúa en los grupos de edad más jóvenes. El 42,4 por ciento de las personas que consumen tabaco tiene entre 16 y 29 años, mientras que el 41,9 por ciento tiene entre 30 y 44 años.