Mieres del Camino, A. V.
El Gobierno de España no tiene previsto hacer «cambios sustanciales» sobre el borrador del decreto para establecer los nuevos incentivos para garantizar el consumo de carbón autóctono pese a la amenaza de las compañías eléctricas, que prevén una subida del ocho por ciento en el recibo de la luz cuando el nuevo sistema de ayudas entre en funcionamiento. Así lo afirmó ayer el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, quien aseguró que «sin tener toda la información al detalle, puedo decir que el Gobierno no tiene en mente hacer cambios sustanciales en el real decreto que establecerá el nuevo sistema de ayudas».
El delegado del Gobierno explicó que «el Ejecutivo central está muy interesado en dotar al carbón de la importancia que se merece, y la intención es aprovechar el turno de Presidencia de la Unión Europea para impulsar el sector y renovar y prolongar el sistema de ayudas a la minería».
Unas palabras que reflejan el compromiso que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, adquirió en la fiesta minera de Rodiezmo el pasado mes de septiembre, cuando recogió el guante lanzado por el líder del SOMA-FIA-UGT, José Ángel Fernández Villa, quien exigió la potenciación del consumo de carbón autóctono y la prolongación del reglamento de ayudas al carbón, que expira el próximo año.
De esta forma, a pesar de la advertencia lanzada por las compañías eléctricas, que estiman una subida en torno al 8 por ciento en el recibo de la luz para todos los consumidores, parece que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero no va a dar marcha atrás y que el borrador presentado en la comisión de seguimiento del plan del carbón será, en esencia, el eje central sobre el que gire el texto final del real decreto que establecerá el nuevo sistema de incentivos para que las térmicas vuelvan a incorporar el carbón autóctono al «mix» energético.