Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
Tras unos meses de relativa calma, el lavadero del Batán vivió ayer una nueva jornada polémica, cuando desde primeras horas de la mañana, varias decenas de beneficiarios del vale de carbón se concentraron en las puertas de las instalaciones mierenses de Hunosa, impidiendo incluso la entrada a algunos transportistas. Su reivindicación se basa en que desde marzo, y tras haber alcanzado un acuerdo con carboneros y empresa para cargar el mineral en el lavadero, el pacto no se ha respetado y apenas disponen de tiempo para realizar la operación.
Según explicó un portavoz de los usuarios, el problema que tienen es que «Hunosa no ha respetado el acuerdo, porque tienen una máquina para cargar las tolvas, pero antes de llegar nosotros, llegan los carboneros y las vacían». «Luego nos toca cargar a nosotros las tolvas con palas, para poder llenar los sacos», explicó el portavoz de los usuarios particulares, quien criticó que «nos están obligando a hacer el trabajo dos veces, además de que es un trabajo que nos correspondería hacer, porque en su día acordamos que los carboneros iban a tener dos días para disfrutar del lavadero para ellos y los particulares íbamos a tener cinco días».
Ante esta situación, el portavoz de los usuarios particulares amenazó con que, «si no se llega a un acuerdo, vamos a parar el lavadero del Batán». Al igual que ayer, los portavoces del colectivo de beneficiarios del vale aseguran que las protestas continuarían hoy, en el mismo lavadero, desde por la mañana. «Esperamos que nos hagan caso por fin, porque parece que Hunosa lo que quiere es que contratemos a un servicio privado para que nos reparta el carbón y no estamos dispuestos», finalizó.
Ya en marzo de este mismo año los carboneros cortaron durante varios días el acceso al lavadero mierense, hasta que Hunosa cedió a negociar con ellos. Por aquel entonces, los transportistas explicaron que la hullera les aseguró una reunión para solucionar el problema que tenían, ya que el colectivo de carboneros reivindicaba que estaban manejando entre 9.000 y 10.000 vales de carbón que no puede recoger. El vale del carbón forma parte de los derechos adquiridos en su día por los trabajadores de Hunosa y puede cobrarse de dos formas: económicamente, mediante el ingreso de los 36 euros de su importe, o bien recibiendo el carbón -300 kilos por vale-. Los carboneros son los encargados de repartir ese carbón a los usuarios que quieran o no puedan ir a recogerlo al lavadero para llevarlo a sus domicilios. En las zonas urbanas, el reparto está cayendo cada vez más, aunque los carboneros explican que en las zonas rurales sí que sigue siendo de vital importancia.