Madrid, Mario ANTUÑA
La campaña para demonizar el carbón tiene autor: las compañías eléctricas. La denuncia es de la patronal del carbón (Carbunión), que, además, fija el objetivo del descrédito. «Quieren subir las tarifas y echarle la culpa a la minería», afirmó ayer, en Madrid, el presidente de las empresas mineras Victorino Alonso. En esta campaña, «sorprendentemente», estaría colaborando el Partido Popular.
El eslogan para que en la opinión pública cale el descrédito del carbón podría ser éste: «Es caro, sucio y sube la tarifa eléctrica». Alonso no tuvo pelos en la lengua para salir en defensa de su sector. «Las eléctricas se están poniendo de acuerdo para subir las tarifas, llevarse el dinero y echarnos la culpa a nosotros. ¡Ya está bien de meterse con el carbón nacional!, que sólo representa el 6 por ciento de la producción eléctrica del país», afirmó el presidente de Carbunión en un tono vehemente.
Recientemente, la patronal eléctrica Unesa anunció que la aprobación del real decreto de ayudas al carbón produciría una subida del 8 por ciento en la tarifa eléctrica. No obstante, los planes de las eléctricas podrían encontrarse con un duro escollo. Según Victorino Alonso, «estas compañías llevan unos días en silencio porque tienen en su casa a los inspectores del Tribunal de la Competencia investigándolas». Otro de los objetivos de estas empresas, según Carbunión, es eliminar el carbón para «permitir que el gas ocupe su hueco».
En esta campaña anticarbonera las eléctricas cuentan ahora con un inesperado y «sorprendente» aliado. El Partido Popular ha comenzado a cuestionar la minería por su alto coste en ayudas y su efecto contaminante como combustible sólido. Dos diputados populares criticaron en el Congreso las ayudas para el consumo de mineral nacional recogidas en el real decreto que aprobará el Gobierno central en breve.
Este respaldo del PP a las posiciones más criticas con el carbón causa cierta perplejidad en Victorino Alonso. «El PP siempre apoyó el carbón. Y ahora, a nivel nacional, lo cuestiona. Lo hace porque no sabe nada del sector, se deja influir por las eléctricas y lo utiliza como arma arrojadiza contra el PSOE. Les interesa darle caña», dijo el presidente de Carbunión.
Las posiciones del PP contra la minería no son uniformes. En Castilla y León, por ejemplo, su presidente, el popular Juan Vicente Herrera, «defendió un plan de la minería hasta 2020. Y nosotros vamos a solicitar en la Junta un apoyo parlamentario a la minería de la región», anunció Alonso.
La última tormenta que afecta al carbón, con una dura campaña mediática contra el sector, no llegaría a producirse, para Carbunión, «si las minas estuvieran en el País Vasco o Cataluña, comunidades donde no aceptarían las consecuencias del cierre de las minas. «Si esto llegara a suceder, León se va al traste y Asturias sufriría mucho», concluyó el presidente de la patronal carbonera.