Madrid,
M. ANTUÑA
El CO2 es ahora el principal enemigo del carbón, pero, a la vez, su gran esperanza. Los sistemas de captura y almacenamiento del dióxido de carbono dejaría al carbón limpio, tanto de su efecto contaminante como de su mala imagen. Las empresas del sector esperan que el milagro se produzca en el año 2015, cuando la tecnología ya existente quede probada en las nuevas plantas térmicas. Asturias y León preparan su propios prototipos, aunque el de Ponferrada parte con la ventaja de ser el único que, por ahora, recibirá ayudas europeas en España.
«La tecnología de captura de CO2 ya existe, está probada y desarrollada a pequeña escala, sólo falta adaptarla a las grandes plantas», manifestó el presidente de la patronal minera, Carbunión, Victorino Alonso. En cinco o seis años, en el horizonte de 2015, estas nuevas térmicas de carbón limpio serían una realidad y el salvavidas del sector. El esfuerzo debe centrarse ahora en mantener la actividad minera hasta ese momento.
La planta de Ponferrada, ligada a la central térmica de Compostilla, cuenta con ayudas europeas multimillonarias para cubrir los 180 millones de euros previstos de inversión. Será la única planta española entre las doce primeras elegidas en Europa. En Asturias, el Instituto del Carbón (Incar) desarrolla su propia tecnología que será probada en una planta de un solo megavatio en la térmica de La Pereda, situada en Mieres y propiedad de Hunosa.
La aplicación de los sistemas parta limpiar el carbón pueden conllevar, sin embargo, algunos consecuencias onerosas para el sector. ¿Elevará los costes de su combustión? «Por un lado podría pensarse que sí. Pero también afectaría al gas o al petróleo cuando aplicasen sistemas similares de combustión limpia. Pero por otro, esta subida de los costes se vería compensada con la reducción de los derechos de emisión de CO2, que dejarían de abonarse y son muy elevados. Aunque debemos de tener claro de que si queremos energías limpias, estas serán más caras», señaló el presidente de la patronal minera.
En el desarrollo de tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 la minería lleva ventaja al resto de sectores energéticos, que podrían, no obstante, aplicar los desarrollo que ahora se experimentan para alcanzar el carbón limpio. «Igual resulta que el carbón, tan denostado, acaba haciendo limpias a todas las energía», ironizó Victorino Alonso.
También aplicó la ironía para romper la idea de que el carbón nacional es el que realmente contamina, frente al de importación que aparece como el más limpio. «Todos contaminan igual, pero sobre el de importación no interesa hablar, porque las eléctricas, mientras su precio siga bajo. lo seguirán comprando. Y lo que quieren ahora con su campaña es demonizar el mineral español», añadió.
La hoja de ruta que ahora se fijan tanto las empresas, como los sindicato y los partidos que defienden en sector es mantener vivas las minas hasta que llegue el carbón limpio. Este es el motivo que Carbunión defienda la política que ahora aplica el Gobierno central, con la próxima aprobación de un Real decreto que prima el consumo de mineral autóctono por parte de las centrales térmicas. Esta sería una medida a corto y medio plazo. Pero el segundo objetivo es conseguir la prórroga del reglamento europeo de la minería, cuya vigencia concluye en 2010, hasta el año 2018, feche marcada por Alemania. O que si no es posible un nuevo plan, los estados miembros de la UE tengan libertad para conceder sus propias ayudas para mantener activa la minería.