Langreo, P. CASTAÑO
La carrera tecnológica para la captura y secuestro del CO2 generado en las centrales térmicas de carbón está lanzada. La Ciudad de la Energía (Ciuden) de El Bierzo construye la primera planta piloto nacional a escala semiindustrial (20 MW) y Hunosa planea una instalación similar con la tecnología que desarrolla el Instituto Nacional del Carbón (Incar). Pero fuera de España los pasos son más rápidos y este mismo mes se presentaba en Estados Unidos una unidad de captura y almacenamiento a escala semiindustrial (20 MW) desarrollada en Europa por la firma francesa Alstom, uno de los grandes diseñadores y fabricantes de centrales térmicas de carbón.
La planta de captura, que ya está en funcionamiento, está ubicada en el corazón de la comarca minera de West Virginia, de donde se importa la antracita para Química del nalón. En concreto se localiza en la central térmica de Mountaineer, de la compañía American Electric Power (AEP), que es el segundo mayor generador de electricidad de Estados Unidos y consigue el 73 por ciento de la energía con la quema de carbón.
Alstom lleva años desarrollando una tecnología de captura de CO2 en poscombustión que apuesta por el uso de amoniaco para separar el gas. El pasado año Alstom y el Electric Power Research Institute (EPRI) comenzaron las pruebas sobre el terreno con una planta de 5 MW en la central Pleasant Praire de Wisconsin y el siguiente paso ha sido la puesta en marcha de la planta de Mountaineer, una instalación semiindustrial de 20 MW (la misma potencia que tendrá la futura planta piloto de El Bierzo) que permitirá capturar 100.000 toneladas de CO2 al año que serán compactadas e inyectadas a 2.500 metros bajo tierra en terrenos próximos a la central. El proyecto ha supuesto una inversión de 120 millones de dólares.
Alstom y la eléctrica AEP ya están preparando el tercer escalón del proyecto y han solicitado al Gobierno de Estados Unidos ayudas para poner en marcha una planta de 235 MW en Oklahoma que permitirá capturar y almacenar 1,5 millones de toneladas de CO2 al año y que supondrá una inversión de 650 millones de dólares. Será una planta a escala industrial, la prueba definitiva para comercializar la tecnología. Según ha señalado Philippe Joubert, presidente de Alstom Power, en el diario «Le Figaro», la tecnología podría comercializarse a partir de 2015. Alstom está a la cabeza en captura y secuestro de CO2 pero a su altura también se encuentra la estadounidense General Electric y la alemana Siemens.