Madrid
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, aseguró ayer que «pagar por mentiras» le parece demasiado y defendió su derecho a no seguir recibiendo «una publicación que está faltando a la verdad», tras ser preguntado por su baja como socio de la organización ecologista Greenpeace. En declaraciones a los medios de comunicación tras la inauguración del III Foro internacional de contenidos digitales (Ficod), el Ministro justificó así su abandono de una ONG a la que había pertenecido desde el año 1991. El director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, dijo ayer que Sebastián se ha caracterizado por defender una política energética «contradictoria». Entre lo que considera contradictorio, Uralde señaló la decisión de Sebastián de apostar por la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) o las ayudas a la quema de carbón.