Langreo, L. M. D.
El agua que los pozos mineros de Hunosa vierten a los ríos, que se encuentra a una temperatura entre 21 y 23 grados, podría generar energía para dotar de climatización a un total de 80.000 hogares asturianos. Así lo afirmó en la mesa redonda «Actuaciones de I+D+i en energía en Asturias» César Cordero, encargado del desarrollo de nuevas líneas de negocio de Hunosa, que participó en las VII Jornadas técnicas organizadas por la Fundación Enernalón en Langreo.
En la mesa estuvieron, además de Cordero, Juan Carlos Aguilera, de la Fundación Asturiana de la Energía (Faen), y José Manuel López y Antonio Parra, de Ingeniería y Diseño Europeo, S. A. (Idesa). El responsable de nuevas áreas de negocio de Hunosa explicó que cada pozo vierte diariamente miles de litros de agua a los ríos. Las explotaciones cerradas, además, se encuentran inundadas, al no realizarse trabajos de bombeo. Se trata de agua que al estar en algunos casos a cientos de metros bajo tierra se encuentra a temperaturas entre 21 y 23 grados, «y en algunos casos, hasta a 25», según Cordero. Hunosa ya ha iniciado los estudios para aprovechar esa agua, y lo hará de forma experimental en dos edificios del campus de Mieres. A más largo plazo, la intención de la empresa pública es la de poder comercializar esta energía geotérmica, que únicamente con el agua que se vierte a los ríos «podría dar climatización a unos 80.000 hogares».
El objetivo de Hunosa, además, es lograr reutilizar esa agua caliente. «Si se recicla, el potencial energético del que se dispone es muchísimo mayor», indicó César Cordero. La explotación de esta nueva energía, la geotermia, hará, según el responsable de Hunosa, «más competitiva» la oferta de suelo industrial que está diseñando la compañía a través de su plan territorial. «Se están diseñando una serie de polígonos industriales, algunos de ellos, situados junto a pozos, como Candín (Langreo) y Figaredo (Mieres)». Según Cordero, si en estas áreas empresariales se instalasen «firmas que requieren grandes cantidades de energía, ya sea para generar frío o calor», contarían «con una gran ventaja competitiva, que es una energía a un coste muy inferior al de otras zonas» de España. El aprovechamiento del agua de las minas, además, supone un gran ahorro de emisiones de CO2, alrededor de un 50% con respecto a la climatización con gas.
César Cordero indicó, además, que Hunosa espera en los próximos años obtener «buenos resultados» con la explotación de la energía geotérmica. Para Cordero, se trata de una de las energías renovables con mayor margen de crecimiento. «Seguramente experimente un "boom" dentro de unos años», apuntó. No en vano la asociación de empresas interesadas en explotar esta fuente energética se formó el año pasado, «con unos quince años de retraso sobre las asociaciones de energía solar y eólica», apuntó Cordero.
El aprovechamiento del agua de las minas se realizará mediante un sistema de bombas de calor. El líquido se bombearía desde el subsuelo hasta los edificios o empresas, en los que se utilizaría, y una vez en ellos, a través de esta bomba de calor, se extraería la energía del agua para bien mantenerla como energía calorífica o bien para permitir que genere frío, según las necesidades.
Las VII Jornadas técnicas sobre energía organizadas por la Fundación Enernalón concluyeron ayer por la mañana tras la celebración de dos mesas de debate. En la primera, «Corporaciones locales: buenas prácticas en energía», participaron Manuel Benigno Fernández (Ayuntamiento de Tineo), María Fernández (Langreo) y Enrique Manuel Fernández (El Franco), municipios en los que se han llevado a cabo programas de ahorro y eficiencia energética. La segunda mesa redonda, «Los ayuntamientos son un factor determinante del cambio climático», contó con la presencia de Carlos Suárez, de Grado, y de representantes del concejo de Gijón y de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). En los tres casos se habló sobre las medidas que la Administración local puede llevar a cabo para frenar las emisiones contaminantes. En la imagen, asistentes a una de las mesas.