Mieres del Camino,
Antonio LORCA
El Gobierno central no tiene constancia de que haya «denuncias ambientales en las obras de la Variante de Pajares». Así se expresaba el Ejecutivo para responder a la diputada del Partido Popular, María del Carmen Rodríguez Maniega, cuando ésta preguntaba por las medidas previstas para «paliar los daños producidos por los vertidos realizados a los cauces de los ríos Naredo y Huerna, por las obras del AVE en la variante de Pajares».
Según el Gobierno, «la entidad pública empresarial Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) informa de que las obras de la Variante de Pajares en la Línea de Alta Velocidad León-Asturias se están ejecutando rigurosamente, conforme a las prescripciones establecidas en la Declaración de Impacto Ambiental, promulgada mediante Resolución de la Secretaría General de Medio Ambiente el día 17 de mayo de 2002».
Esta afirmación del Gobierno contrasta con las múltiples denuncias que se han llevado a cabo por parte de los vecinos de Lena a raíz de los vertidos que, según estos, han causado numerosos daños en los ríos Naredo y Huerna, dejando al primero completamente gris a su paso por el barrio de La Caleya, en la localidad de Pola de Lena o tiñendo el agua corriente de las casas de estos vecinos de color marrón; y produciendo la muerte de truchas en el segundo cauce,
De hecho, el pasado mes de marzo el Defensor del Pueblo anunció que aceptaba a trámite una denuncia presentada por los vecinos sobres los daños de la Variante en Lena y aseguraba haber pedido en primer lugar informes al Gobierno regional, al Principado y a la Confederación Hidrográfica.