Madrid
El sector energético apuesta por mejorar la eficiencia y la sostenibilidad medioambiental con un modelo en el que tendrán que convivir las energías renovables y los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) y en el que la nuclear también reivindica su protagonismo. Ésta es una de las principales conclusiones del encuentro que han mantenido los máximos dirigentes de las compañías e instituciones energéticas de España, en el que se han analizado las perspectivas y retos del sector. En las jornadas, organizadas por el Club Español de la Energía, se ha puesto de manifiesto que el sector está inmerso en la búsqueda de un modelo que aúne la garantía de suministro, la mejora de la eficiencia, la sostenibilidad medioambiental y la competitividad, y cuya consecución requerirá inversiones multimillonarias.
Uno de los principales objetivos es la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya sea mediante el desarrollo de las energías renovables o con la implantación de nuevas tecnologías de captación y almacenamiento de CO2.
Luis Atienza, presidente de Red Eléctrica, recordó la alta dependencia energética internacional de España, que continúa por encima del 80 por ciento. La opinión mayoritaria es que los combustibles fósiles serán insustituibles a medio plazo, debido sobre todo a la demanda de las economías emergentes, entre las que se encuentran China e India, que concentran la mitad de la población mundial.
Las reservas de combustibles fósiles garantizan su consumo durante décadas, sobre todo en el caso del carbón, cuyas existencias son enormes y fácilmente accesibles. Uno de los datos más recurrentes es la previsión de crecimiento de la demanda para 2030, cifrada por la Agencia Internacional de la Energía en un 40 por ciento; tres cuartas partes de este incremento corresponderán a los combustibles fósiles.
Por su parte, la energía nuclear recibió el respaldo del ex ministro de Administraciones Públicas y asesor de Pricewaterhouse Coopers Jordi Sevilla, quien afirmó que es necesario «reactivar el papel» de esta tecnología de generación en el mix energético.
La polémica en torno a las subvenciones a las energías renovables centró gran parte del debate. El presidente de E.On España, Miguel Antoñanzas, abogó por la reducción paulatina de las subvenciones y pidió que éstas sean «transparentes y uniformes» en toda la Unión Europea (UE), mientras que el de Repsol YPF, Antonio Brufau, planteó la posibilidad de destinar el importe de las primas a la I+D+i, por ejemplo, en el ámbito de las tecnologías de captación de dióxido de carbono. El consejero delegado de Endesa, Andrea Brentan, solicitó que la regulación reconozca que las centrales térmicas sirven de respaldo a las energías renovables, y el presidente de Red Eléctrica (REE), Luis Atienza, opinó que habrá que arbitrar «mecanismos económicos y de retribución» que garanticen la disponibilidad de la producción térmica para compensar la inestabilidad de las renovables.