Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
La Dirección General del Patrimonio del Estado ha decidido poner en venta el antiguo parador del puerto de Pajares, uno de los grandes referentes del turismo asturiano de la segunda mitad del siglo XX, a través de una subasta pública que cuenta con un precio de salida de 771.700,61 euros. Los interesados deben de presentar sus ofertas, en sobre cerrado, antes de la una de la tarde del próximo 19 de enero, estando prevista la apertura de plicas para el día 27 de ese mismo mes. La adjudicación, en el caso de que la puja no quede desierta, tendría lugar a lo largo de febrero. El pliego de condiciones no establece que el histórico inmueble, inaugurado en 1953, tenga que continuar con su tradicional uso hotelero. Se limita a apuntar que se trata de un área catalogada como «suelo urbano consolidado» y que en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Lena se le denomina «núcleo residencial de Brañillín».
El hotel del puerto lleva más de cinco años cerrado y su titularidad corresponde a Patrimonio del Estado después de que el Principado renunciase, en 2006, a seguir adelante con la concesión de uso por parte de Turespaña. En los últimos años, y en pleno proceso de deterioro de las instalaciones, solamente ha transcendido el interés de un grupo empresarial por hacerse con el complejo. Se trata de Arcea Hoteles, sociedad que llegó a presentar al Gobierno regional un proyecto de ampliación y mejora del antiguo parador, pero que, a día de hoy, no tiene entre sus prioridades acudir a la subasta que organiza Patrimonio del Estado, aunque la decisión final no está tomada.
El proyecto original de Arcea Hoteles para el parador del puerto de Pajares incluía una ampliación de las instalaciones con 22 nuevas habitaciones. De esta manera, el complejo pasaría a disponer de un mínimo de 55 estancias, diez de ellas de doble dormitorio, con un aforo de 126 plazas. La inversión, sólo en lo que se refiere a obra material y sin contar el coste de los equipamientos, alcanzaría los 2,96 millones.
El inmueble fue construido a cuenta de la Dirección General de Regiones Devastadas. Tras unos primeros años de esplendor, sufrió un cierre en 1979, y en 1984 fue excluido de una red de paradores, que, en breve, contará con un nuevo establecimiento ligado a la Cordillera en la localidad leonesa de Villablino. Sus últimos adjudicatarios, una familia vinculada a Lena y a la estación invernal de Valgrande-Pajares, renunciaron a la concesión hace seis años sobre la base de que no resultaba rentable. Pese a que el Ayuntamiento lenense reclamó en varias ocasiones que se realizasen las gestiones oportunas para la reapertura, el edificio ha permanecido cerrado y sin actividad alguna. Su deterioro se ha visto incrementado por actos de vandalismo.