Mieres del Camino, L. M. D.
La energía geotérmica supone «toda una oportunidad» para Hunosa y para desarrollar «una fuente de energía limpia» desde Asturias, creando un sector «que podría generar muchos puestos de trabajo». Así lo afirmó ayer el secretario general del SOMA-FIA-UGT, José Ángel Fernández Villa, que junto a su homólogo de la Federación de Industria de CC OO, Maximino García, y al presidente de Hunosa, Juan Ramón García Secades, visitaron las instalaciones del Campus de Mieres -el edificio científico-tecnológico y la residencia de estudiantes- cuya climatización se llevará a cabo con agua de mina, con energía geotérmica.
Fernández Villa aseveró que el desarrollo de la energía geotérmica es «toda una oportunidad» para Asturias y para la empresa minera Hunosa, la primera firma española que «apuesta por la innovación en este sector». El líder del SOMA apuntó que el agua de mina puede aprovecharse para climatizar edificios y que existe la posibilidad de «plantear la investigación y el desarrollo de la llamada geotermia en profundidad», con la que pueden crearse centrales que generan electricidad. Este tipo de instalaciones ya existen en Alemania, Holanda y Eslovenia.
Para poder desarrollar la geotermia, Villa afirmó que el SOMA apoyaría «la realización de un atlas del subsuelo asturiano que analice las mejores zonas para construir centrales eléctricas de este tipo», que aprovechen el calor del interior de la tierra y lo transformen en energía. Este tipo de proyectos «ya está siendo financiado por la Unión Europea», apuntó Villa. El secretario general del SOMA aseveró que creando centrales de este tipo se contaría «como con el carbón» con una nueva fuente de energía propia que permitiría a España «no depender tanto de otras energías» importadas. «Debería llegar a ser un componente fijo de la política energética nacional», añadió.
José Ángel Fernández Villa realizó un paralelismo entre la reconversión sectorial que atraviesan las comarcas mineras españolas con la que ya padeció la cuenca del Ruhr, en Alemania. Esta región germana es una de las primeras zonas de Europa en las que ya existen centrales geotérmicas, un sector que «está creciendo y se está haciendo importante» en la comarca. En la región hay unas 230 empresas que se dedican a investigar y desarrollar el sector, en el que trabajan «unas 5.000 personas».
Tomando como ejemplo Alemania, el secretario general del SOMA incidió en la necesidad de enfocar el futuro de las comarcas mineras asturianas a «los sectores que primen la innovación y el desarrollo». En este sentido, además del desarrollo de la energía geotérmica, Villa instó a Hunosa a seguir con su «diversificación» energética, con el proyecto piloto de captura y almacenamiento de CO2 en la central térmica de La Pereda. El líder del SOMA reclamó además un impulso a este tipo de tecnología desde Asturias. «La Comisión Europea ha abierto la posibilidad de crear otras 12 plantas de captura de CO2» como la que se va a construir en Ponferrada. «Asturias», ayudada por las eléctricas, debería según Villa «optar a una de estas nuevas centrales. El desarrollo de la captura del CO2 despejaría el futuro del sector», poniéndolo a salvo de «presiones económicas».