Mieres / Langreo,
Andrés VELASCO / L. C.
Los barrenazos y las gaitas y tambores sonaron durante toda la jornada de ayer en honor a Santa Bárbara, patrona de los mineros. Las Cuencas rindieron homenaje a todos los trabajadores de la minería, y en especial a aquellos que se dejaron la vida en las galerías asturianas durante las últimas décadas.
En Mieres, los actos comenzaron con una ofrenda floral en recuerdo a las víctimas en el monumento al minero de Turón, una localidad que en palabras del alcalde de Mieres, Luis María García, «es casi con total seguridad la que más muertos haya tenido en la mina». Una delegación municipal encabezada por el propio regidor, que estuvo acompañado por concejales del resto de grupos municipales, depositó una corona de flores en el monolito, antes de trasladarse a Ayuntamiento para recibir a una comitiva de la República Checa -Mieres está hermanada con la ciudad de Karviná, de la que eran naturales cuatro de los catorce fallecidos en la tragedia minera del pozo Nicolasa, ocurrido el 31 de agosto de 1995- que estuvo liderada por su cónsul honorario en Asturias, Amalio García.
Al son del «Santa Bárbara Bendita», pasado el mediodía, los representantes municipales y la delegación checa realizaron una nueva ofrenda floral, esta vez ante el monumento al minero de Mieres, en Vega de Arriba, en el que se depositaron varias coronas. El Alcalde de Mieres aseguró que el acto de la ofrenda floral en el monumento «une lo emotivo y lo tradicional», al tiempo que afirmó que «toda la sociedad mierense» participa en los actos de la patrona. «Cumplimos con la tradición, cumplimos con Santa Bárbara y recordamos a nuestros muertos», afirmó.
Los actos, organizados por la Asociación Cultural Santa Bárbara con el respaldo del Ayuntamiento de Mieres, continuaron por la tarde con un festival de tonada, seguido de una verbena amenizada por «Alto Standing» y «Los Senadores». El programa seguirán en la jornada de hoy y entre los actos destaca el concierto del cantante Vicente Díaz en el parque Jovellanos.
Sin salir del concejo de Mieres, en Rioturbio, se celebró por la tarde una solemne misa en recuerdo de los trabajadores de la mina fallecidos y la tradicional procesión nocturna en honor a Santa Bárbara. A la luz de los cascos de los mineros, la procesión recorrió la barriada obrera mierense seguida de numerosos vecinos. Más tarde, los festejos se trasladaron al hogar del jubilado de la localidad, donde tuvo lugar el baile de la patrona.
En la comarca del Nalón, destacaron los festejos celebrados en el valle de Santa Bárbara, en San Martín del Rey Aurelio. Al mediodía se realizó la tradicional ofrenda floral ante el monumento dedicado a «los hombres y las mujeres de la mina». A continuación, se celebró, al son de la gaita y el tambor, la procesión de Santa Bárbara, desde la bocamina Prau Molín hasta la iglesia. Ya en el templo, tuvo lugar la misa por los mineros y sus familias, cantada por el coro parroquial de Sotrondio. Uno de los puntos álgidos de la jornada llegó con el homenaje anual a cuatro mineros mayores, que en esta edición recayó en Manuel Viña González, Manuel Suárez Obeja, Virgilio Belarmino Suárez Suárez y Arturo García Álvarez, todos ellos con una dilatada vida profesional en la minería.
El valle de la Güeria Carrocera, también en San Martín, tuvo también su fiesta particular en homenaje a Santa Bárbara. Los «volaores» no dejaron de sonar durante toda la jornada, en la que hubo teatro (la compañía La Fumarea representó la obra titulada «Tocome la lotería») y verbena amenizada por «Trío Trapecio» y «Maite y su acordeón».
En Aller se celebraron actos organizados por el centro social de Caborana y la asociación Santa Bárbara en el Área del Aller de Hunosa, con exhibición de deportes autóctonos en la plaza del pozo de San Antonio de Moreda.