REPRODUCCIÓN DE FERNANDO RODRÍGUEZ FERNANDO GEIJO
Mieres / Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
Las grandes inversiones energéticas planificadas para las comarcas mineras pierden gas. La caída del consumo eléctrico, como desencadenante principal, ha motivado la paralización de los proyectos de las dos centrales de ciclo combinado planteados para Langreo y Mieres, que suman un desembolso global superior a los 640 millones de euros según los planes anunciados por las empresas.
En ambos casos, los promotores de los nuevos complejos energéticos de las comarcas carboneras (Iberdrola en el caso de Lada y Endesa y Hunosa en la central de La Pereda) han manifestado que los proyectos han quedado congelados como consecuencia de la disminución del gasto eléctrico derivado de la crisis económica. Sin embargo, la renuncia se plantea como una medida transitoria, a la espera de conocer la evolución del mercado energético en los próximos meses.
El director de la central térmica de Langreo y responsable de la compañía vasca Iberdrola en Asturias, Ángel Itxaso, expresó que el proyecto de ciclo combinado para Lada se había «enfriado», ya que se enfrenta a «bastantes dificultades». Junto a la caída del consumo eléctrico, Itxaso aludió entonces al creciente protagonismo de las energías renovables y a los «problemas de evacuación» existentes en Asturias. El conflicto sobre la construcción de la línea eléctrica Sama-Velilla, que lleva años en tramitación y ha generado un profundo rechazo social en Asturias y León, pone en jaque la salida de la electricidad generada por Iberdrola en el distrito langreano de Lada.
La compañía vasca no incluyó la central de gas de Lada de su planificación estratégica para el período 2008-2010. Sin embargo, activó los trámites ambientales del proyecto, con el objetivo de ir acelerando plazos. El plan original de Iberdrola para Lada pasaba por la puesta en marcha de dos grupos de ciclo combinado, con un coste estimado de 460 millones de euros y una potencia total de 1.100 megavatios. El mantenimiento de la central generaría 80 empleos. No obstante, hay que tener en cuenta que la compañía tendrá que abordar en breve el cierre de uno de los grupos de carbón que ya no cumple con los requisitos medioambientales que marca la Unión Europea.
El proyecto de la central de gas de La Pereda, impulsado por Endesa y Hunosa, se encuentran en una tesitura similar. En mayo, los responsables de Endesa ya anunciaron que la crisis económica y la caída del consumo eléctrico iba a repercutir en la puesta en marcha de nuevos complejos de generación eléctrica y que el proyectado para Mieres, con 181 millones de euros de inversión, iba a ser uno de los afectados. El proyecto consiste en la construcción de un equipamiento termoeléctrico de 410 megavatios de potencia, que habría de estar constituido por un grupo de ciclo combinado y que utilizaría el gas natural como combustible principal. El plan también conllevaría la construcción de una nueva subestación eléctrica.
El propio Juan Ramón García Secades, presidente de Hunosa (aliada de Endesa en el proyecto), confirmó a principios de diciembre que la planta de ciclo combinado de La Pereda quedará postergada, al menos, hasta 2011, por la bajada del consumo eléctrico.