GABRIEL GALLARDO
Wallace S. Broecker (Chicago, 1931) es considerado el autor del término «cambio climático» a partir de la publicación, en 1975, de un artículo en la revista «Science» titulado «Cambio climático: ¿estamos al borde de un calentamiento global pronunciado?». Fue el primero en predecir el aumento de las temperaturas a principios del siglo XXI debido a la actividad antropogénica; y el primero en investigar la absorción de CO2 por el océano y su papel regulador en la temperatura global. En la actualidad, es catedrático en el departamento de Ciencias Ambientales y de la Tierra en la Universidad de Columbia (Nueva York).
Broecker viajó a España para recoger el pasado 18 de junio, en Madrid, el premio «Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento» en la categoría de cambio climático, en su primera edición. Según sus declaraciones, deberíamos potenciar al máximo las energías renovables; pero a pesar de ello, no podemos confiar en que en los próximos cincuenta años consigan despegar del todo. Por eso, es necesario adoptar una solución de emergencia, como lo sería la captura y secuestro del CO2 de la atmósfera.
Broecker advirtió de que «se trata de buscar un refuerzo para las energías renovables, no una alternativa. Pero es absolutamente esencial que dediquemos esfuerzo al secuestro de carbono, que aprendamos cómo llevarlo a cabo de forma que no dañe el medio ambiente y que tenga unos costes energéticos y económicos aceptables». Considera que no es suficiente la reducción de emisiones por parte de los países industrializados, y que éstos deberían extraer de la atmósfera el CO2 emitido.
Sus últimas investigaciones concluyen en que el clima del planeta puede cambiar de forma abrupta en períodos muy cortos, de menos de veinte años. Considera que todavía no sabemos con exactitud qué sucederá dentro de 100 o 200 años, ya que los modelos climáticos utilizados hasta ahora no han tenido en cuenta lo ocurrido en el pasado. El cambio climático es una realidad y, según Broecker, quienes lo niegan «no son personas de alto nivel».
Según el experto, el cambio climático tendrá graves consecuencias en todo el planeta y dentro de treinta años tendremos que adoptar medidas contundentes. «Somos la custodia de la atmósfera terrestre y nos compete hacer algo; sería una actitud absolutamente irresponsable quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada», sentencia.