Mieres del Camino, A. L.
Usar la nanotecnología y los líquidos iónicos para fabricar aceites lubricantes más eficientes energética y medioambientalmente es el objetivo de uno de los grupos de investigación que lleva a cabo su labor en el campus de Mieres. «Lo que tratamos es de reducir la fricción y el desgaste que se producen en los pistones de cualquier mecanismo, así como fabricar aceites lubricantes menos contaminantes», explica José Luis Viesca, doctor en Ingeniería de Minas, que forma parte de este equipo de investigación encuadrado dentro del área de Mecánica de la Universidad de Oviedo.
Además de en la fabricación de lubricantes, estos investigadores, que gracias a su buen hacer han sido invitados a un congreso en Las Vegas el próximo mes de mayo para presentar sus conclusiones, trabajan también en las propias piezas que forman parte de esos mecanismos (motores, máquinas industriales o, incluso, las bisagras de una puerta) para recubrirlos de materiales más resistentes y eficientes.
La reducción de la fricción y del desgaste de todos los mecanismos mecánicos no es una cuestión secundaria; de hecho, varios estudios aseguran que las pérdidas que ocasionan estos dos fenómenos en los procesos industriales de los países desarrollados se sitúan en torno al 4 por ciento de su producto interior bruto (PIB). Gracias a los estudios realizados por este grupo de investigación, sumados a los de otros, sobre todo en Estados Unidos e Inglaterra, se conseguirá en un futuro reducir considerablemente estas pérdidas.
Este equipo está formado por dos profesores, además de Viesca, que trabajan a diario en el laboratorio de Barredo. Son Rubén González, doctor en Marina Civil y director de este grupo de investigación, y Antolín Hernández, doctor en Ingeniería Industrial. A su vez, un alumno que hace su doctorado tras haber finalizado Ingeniería Química, David Blanco, ha sido contratado con los fondos del grupo y así complementa la formación más mecánica del resto del grupo.