Langreo, E. PELÁEZ
Entre Asturias y Cuba no hay distancias, aunque los mapas muestren lo contrario. El ejemplo se dio ayer en Langreo. La empresa entreguina Ventanal (Ventanas del Nalón) propició un encuentro entre gentes de sus dos tierras, la de nacimiento, Asturias, y aquella que les acogió al cruzar el Atlántico, Cuba. A la reunión no faltaron ciudadanos de ambas orillas, que compartieron mesa y mantel y una sobremesa musical.
Allí estaban cubanos descendientes de asturianos, como Hilda Prieto Menéndez, reportera de informativos de la televisión cubana, y asturianos que eligieron más recientemente la isla como residencia, como el compositor Luis Gardey, que partió en la década de los ochenta. Gardey estuvo acompañado por otros dos cantantes representativos de la música más enraizada de Asturias, la intérprete de tonada Anabel Santiago y el vocalista de «Nuberu», Chus Pedro Suárez.
Hilda Prieto, que realiza frecuentes visitas a la región, donde vive su hija, resalta el «fuerte vínculo cultural, de amistad y de solidaridad» entre ambos pueblos. «Los asturianos, y también el resto de españoles, y los cubanos siempre han sentido la solidaridad de unos hacia otros», dijo la reportera, con raíces en Grado, donde nació su abuelo materno. «Aquí me siento como en casa», aseguró Hilda Prieto.
La reportera aludió a la numerosa colonia asturiana y gallega en Cuba al hablar del vínculo que une a ambos pueblos. El festival de cultura anual «La huella de España» ya había unido a asturianos y cubanos en La Habana en 2007. En este certamen, que cada año se dedica a una región española, participó «Nuberu», recordó ayer Chus Pedro.
El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, y el presidente del Consejo de Comunidades Asturianas, Manuel Fernández de la Cera, pusieron el acento sobre la emigración. «Hay pocos asturianos que no hayan tenido algún familiar o a alguien cercano que haya emigrado a Cuba», dijo Trevín, que hizo referencia al «conocimiento y afecto personal» que une a asturianos y cubanos. «Este encuentro es un buen resumen de la relación entre ambos», que afecta a los ámbitos familiares y de amistad además de institucionales. De la Cera subrayó que la presencia de ciudadanos de la región en la isla caribeña ha sido y es «intensa». Lo es también la relación, ya que, según indicó el presidente del Consejo de Comunidades Asturianas, muchos son emigrantes que mantienen relaciones con su patria natal. Un vínculo que les lleva a apuntarse al programa «Añoranza», que les facilita el reencuentro con sus familiares a aquellos que no han retornado en los últimos años. También Asturias acoge ahora a ciudadanos que hacen el viaje inverso.
La empresa Ventanal emprendió su travesía inicialmente a Panamá, y fondeó en Cuba, donde permanece desde 1997, según explicó Aquilino Cortina, presidente de Ventanal, que destacó que actualmente no hay muchas empresas de las Cuencas que tengan presencia en Cuba, aunque se prepara para fechas próximas un viaje institucional con seis compañías.
A la reunión también asistieron miembros de la directiva de la asociación asturcubana Bartolomé de las Casas, que nació en Gijón hace 22 años. El presidente, José Peláez, hizo hincapié en la importancia que tuvo la colonia asturiana en Cuba a pesar de no ser la más numerosa. Anabel Santiago y Luis Gardey cerraron el encuentro uniendo en el escenario con sus voces ambas culturas.