Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
«Los trabajos en el túnel se retomarán de forma inmediata». Ésa es la previsión que maneja la unión temporal de empresas (UTE) formada por Isolux-Corsan y Comsa, adjudicataria de los trabajos en el tubo de Vega del Ciego de la variante ferroviaria de Pajares que, el martes, sufrió un incendio que se saldó con cinco heridos leves. Además, las empresas aseguran que la cuantía de los desperfectos «no ha sido cuantiosa».
Las empresas también aseguraron que, tras una primera evaluación de los daños causados por el fuego, «ni el plan de trabajos en el túnel y ni por supuesto los plazos de finalización de la obra se verán afectados de ninguna manera». Esta versión corrobora la ofrecida ya el martes por el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, y el ADIF.
El plan de las compañías que realizan las obras es que «una vez que la Policía judicial concluya su trabajo, comenzaremos las labores de limpieza del túnel de Vega del Ciego y, posteriormente, se retomarán los trabajos que se estaban realizando en el momento del incendio». Además, anunciaron que se ha abierto una investigación interna para esclarecer las causas definitivas del accidente.
No obstante, la principal causa que se baraja es la ya anunciada el mismo martes, que el incendio fue provocado por una chispa que saltó de una máquina con la que se estaban realizando labores de revestimiento en el tubo y que incendió las láminas de impermeabilización. Así las cosas, la UTE tiene previsto que los trabajos se retomen de «forma inmediata» una vez que se termine la limpieza de la zona afectada por el humo.
El espectacular incendio del martes se saldó con cinco heridos por inhalación de humos. Los trabajadores, que fueron trasladados por precaución al Hospital Álvarez Buylla de Mieres y al Hospital Universitario Central de Asturias, fueron dados de alta la misma tarde del martes, tras ser sometidos a diferentes pruebas que descartaron cualquier complicación. El incendio se produjo en torno a las 11.25 de la mañana, y la única hipótesis que se ha barajado hasta ahora fue que «una chispa provocada por una máquina, que incendió una lámina de impermeabilización del túnel».
Según explicaron desde la UTE, los trabajos que se estaban desarrollando en el momento de producirse el incendio eran de revestimiento y se estaban ejecutando a unos 300 metros de la boca norte del túnel, que era la longitud que quedaba por revestir de los 2,5 kilómetros totales del tubo de Vega del Ciego. La mayoría de los trabajadores que se vieron sorprendidos por el fuego fue evacuada por la boca sur del túnel, aunque unos pocos lo hicieron por la zona Norte, que fue por donde salió una enorme columna de humo negro, provocada por la quema de los plásticos de impermeabilización.
Las empresas explicaron que los trabajos de revestimiento consisten en «cubrir con hormigón las láminas impermeabilizantes» con las que se protege el túnel. La metodología de trabajo consiste en que unos equipos se encargan del revestimiento, mientras que otros, más avanzados, finalizan la impermeabilización de los tubos. A pesar de que el incendio pudo provocar una gran tragedia, sólo se quedó en un susto.