Oviedo, E. P.
La Comisión Europea (CE) está estudiando en estos momentos la necesidad de un nuevo instrumento jurídico para prorrogar las ayudas estatales al sector hullero (carbón) después de 2010, con el objetivo de reducir «al mínimo» los efectos perjudiciales de los cierres de minas, «especialmente en cuanto a sus consecuencias sociales».
Así consta en una respuesta del comisario europeo de Energía, el letón Andris Piebalgs, a una pregunta escrita del eurodiputado de IU Willy Meyer sobre las ayudas al carbón. El mandato de Piebalgs como comisario europeo de Energía finalizó en noviembre, si bien no será hasta este febrero cuando su sustituto, el alemán Günter Öttinger, le sustituya. En la respuesta, Piebalgs señaló que el reglamento sobre las ayudas estatales a la industria del carbón expira el 31 de diciembre de 2010. A falta de un nuevo instrumento jurídico sectorial, el Comisario señaló que las normas generales sobre las ayudas estatales se aplicarán a la hulla.
Con el objeto de buscar un instrumento jurídico y reducir esos efectos perjudiciales, los servicios de la Comisión «han llevado a cabo una consulta pública a la que han dado respuesta 60 partes interesadas y estados miembros».
En lo que respecta a la política energética, Piebalgs señala en su respuesta que la Comisión propondrá en noviembre de 2010 un paquete de medidas sobre infraestructuras de la energía. «Hay que fomentar las infraestructuras energéticas de la UE para cumplir los objetivos relacionados con las energías renovables, la eficiencia y las emisiones de gases, la seguridad del abastecimiento y unos mercados con precios competitivos y que estimulen la innovación», apunta. También señaló que «la Comisión ha entablado conversaciones con las partes interesadas, sobre todo en el seno del Foro de Berlín, aunque también en las reuniones con los expertos nacionales del sector del carbón, y se creará un grupo de trabajo especial del Foro de Berlín para reconocer las mejores prácticas», señaló.