Mieres del Camino,
Antonio LORCA
El párroco de Turón, Alfredo de Diego Braga, no ha querido echar más leña al fuego en la polémica que se ha generado a raíz de una de sus hojas parroquiales en la que criticaba el sueldo que percibe el Alcalde de Mieres y la hipocresía de algunos políticos y cantantes, a los que se refería como «progres burgueses». De Diego aseguró no tiene animadversión contra Luis María García. «No tengo nada contra el Alcalde, lo que no quita que le haga una crítica y que me queje del sueldo que cobra», explicaba el cura, que se encontraba en un curso pastoral en Madrid.
En su carta, De Diego, pretendía hacer un alegato contra «la casta política» y el párroco justificaba sus críticas a García en que «el Alcalde pertenece a ella». Y es que este sacerdote lo tienen claro: «Los curas no sólo tenemos que anunciar sino que también tenemos que denunciar». «Veo que hay mucha pasividad y aletargamiento en nuestra sociedad», explicaba, y añadía que lo que había percibido en su última misiva era precisamente que entre los que la habían leído «cayó muy bien». «Ahí digo cosas en las que mucha gente me da la razón», dice Alfredo De Diego. Parafraseando a Séneca, el párroco explicaba su postura en este asunto: «No tuve animosidad contra nadie y tampoco contra el Alcalde de Mieres pero como dice Séneca 'Amigo del César pero más de la verdad'».
Toda esta polémica comenzó con un premio de lotería vendido en la parroquia de San Martín, en Turón. A raíz de este premio el párroco escribió una hoja parroquial en la que pedía que no se cobrara y que este se dejara para Caritas. Algunos de los comentarios que se vertían en esa misiva, como los que se hacían mención a que algunos de sus feligreses eran «cristianos burgueses» o a que otros se conformaban con dar «unas cuantas monedas de cobre». Al respecto de esta primera carta, De Diego sí reconocía que pudo haberse equivocado. «Quizás no fue muy oportuna mi carta con el tema de la lotería», reconoce el sacerdote.
Aún así, el párroco justifica algunos de sus comentarios en la situación que tiene la oficina de Caritas en estos momentos. «Estoy en primera línea de fuego; con una iglesia que se cae y con Caritas en dificultades. Damos ayudas de 150 euros mensuales y dependemos para hacerlas de las aportaciones que nos hacen», explicaba, y añadía que «a veces conviene utilizar la ironía un poco. Tengo en Caritas a gente que gana 300 euros al mes y considero que estas cosas son para denunciarlas».
Aunque la polémica con su segunda carta le ha cogido en Madrid, el sacerdote asegura que le han llegado «mensajes de apoyo». «El problema viene cuando la gente habla de oídas, después cuando se ha leído la carta muchas personas me ha dado la razón». En su opinión la política en España es como «un partido de fútbol». «Se ha interpretado partidariamente, pero yo hubiera dicho lo mismo si el Alcalde hubiera sido del PP, no voté en mi vida ni a unos ni a otros», concluye Alfredo De Diego.