Lne.es » Cuencas
    Noticia siguiente 
La recuperación de una emblemática especie
 

Primer invierno de los urogallos cautivos

Los dos ejemplares cantábricos que sobreviven en el centro de Redes, en Sobrescobio, ganan peso y ya presentan casi un aspecto de aves adultas

 10:26  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Una hembra de urogallo criada en el centro de Sobrescobio, en agosto.
Una hembra de urogallo criada en el centro de Sobrescobio, en agosto. 
 MULTIMEDIA

Rioseco, Pablo CASTAÑO

Cuando llueve sobre los mullidos bosques del parque natural de Redes, el paisaje se inunda de tristeza y el pantano de Tanes parece un mar de lágrimas. Sobre el embalse, enriscado, se encuentra el paraje de La Mata. Allí, el Principado ha construido el centro de cría y reserva genética del urogallo cantábrico, un nido artificial para ensayar la reproducción en cautividad del ave en peligro de extinción. A primera vista, los jaulones parece que están vacíos, no hay rastro de vida, hasta que se repara en una especie de cobertizo de apenas un metro cuadrado construido con brezo. Dentro están los dos ejemplares de urogallo que sobreviven al experimento, resguardados de la monótona lluvia.

«No les gusta mojarse, sin embargo sí que aguantan perfectamente el frío e incluso la nieve», apuntan desde la Consejería de Medio Ambiente. En su primer invierno, los urogallos criados en cautividad en Redes, un macho y una hembra, han tenido que hacer frente a los rigores del temporal. Eso sí, para ellos la nieve no se convierte en un obstáculo a la hora de encontrar comida, como les ocurre a los ejemplares que viven en libertad. En su nido artificial se alimentan con un menú compuesto de bayas, hojas de acebo, yemas de avellano, mezcla de pienso y grano y huevo cocido.

A penas tienen siete meses de vida, pero ya han desarrollado su plumaje y presentan un aspecto casi de ave adulta. Y ello a pesar de que «en cautividad y en esta época del año se alimentan mucho menos, por lo que el aumento de peso no ha sido muy significativo desde el mes de octubre», señalan desde la Consejería. El macho tiene un peso de 2,950 kilogramos, cuando el máximo que alcanza un ejemplar adulto suele situarse entre los tres y los cuatro kilos. Por su parte, las hembras no suelen sobrepasar los dos kilos de peso y a esa barrera ya se acerca la gallina criada en cautividad en Redes.

La bióloga-veterinaria que cuida las aves se encarga casi todos los días de pesar y medir los ejemplares para seguir su evolución. Es el único contacto que tienen los urogallos con los seres humanos. Se pretende evitar, a toda costa, episodios de estrés. Mejor la monotonía. «Permanecen bastante activos, excepto los días de lluvia, que se resguardan en el cobertizo», apuntan desde Medio Ambiente.

Los dos ejemplares nacieron el pasado mes de junio en el centro del parque natural de Redes. Los técnicos del programa de cría en cautividad habían obtenido los huevos en puestas de urogallo cantábrico en el occidente de Asturias y León. En las incubadoras del centro de Redes llegaron a concentrarse 13 huevos (seis de urogallo cantábrico y otros siete de una subespecie de urogallo centroeuropeo donados por un particular de León). Eclosionaron seis huevos, pero durante las primeras semanas murieron cuatro pollos y sólo dos ejemplares cantábricos, una hembra que procedía de las extracciones realizadas en el bosque de Muniellos y un macho de León, sobrevivieron. Son los habitantes del jaulón de Redes y a ellos deberían sumarse la próxima primavera nuevos ejemplares, para tratar de ir llenando las seis unidades de cría, en las que se pretende disponer de una comunidad reproductora en cautividad formada por 18 ejemplares. Los técnicos del programa tienen radiomarcadas varias hembras de urogallo en libertad, con el fin de poder realizar nuevas extracciones de huevos en la época de puestas.

Para asistir al primer nacimiento de urogallo cantábrico a partir de ejemplares en cautividad habrá que esperar, al menos, hasta el próximo año. «Las hembras pueden realizar la primera puesta a partir de un año de vida, pero los machos, por lo general, no salen al celo hasta el segundo año, aunque la presencia de otros ejemplares del mismo sexo puede servir de estímulo e iniciarse antes», señalaron desde la Consejería de Medio Ambiente, que, no obstante, añaden que «en cautividad habrá que esperar a ver cómo es su comportamiento». De momento, de esa pareja que se esconde de la lluvia depende el éxito de un proyecto pionero en España que tiene como fin la creación de una reserva genética de urogallo cantábrico y la reintroducción de ejemplares en su hábitat natural, para tratar de frenar la caída en picado de la especie.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

HACE 25 Y 50 AÑOS

Portadas La Nueva España

Portadas de La Nueva España

Las portadas de hoy de La Nueva España hace 25 y 50 años

     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad