Langreo, M. Á. G.
La Consejería de Educación se ha puesto en marcha para aclarar la denuncia realizada por los padres de los alumnos de Infantil del Colegio Público Plácido Beltrán de Ciaño, en la que acusan a una docente de utilizar expresiones malsonantes e insultar a los escolares, con edades comprendidas entre los 3 y los 5 años. El departamento que dirige José Luis Iglesias Riopedre ha puesto el caso en manos del inspector jefe de zona, según anunció ayer la Asociación Contra el Acoso Escolar, el colectivo que asesora a la AMPA del centro langreano. Por su parte, la propia Asociación de Padres y Madres de Alumnos del Plácido Beltrán anunció ayer que dará un «voto de confianza» a la Consejería, aunque reiteró que se movilizará en caso de que no haya una pronta solución al conflicto.
Encarna García, presidenta de la Asociación Contra el Acoso Escolar, manifestó su confianza en la voluntad de la Consejería de resolver el problema. «Desde Educación nos han pedido que tranquilicemos a los padres y parece que el problema está en vías de resolución. Nos han dicho que el asunto se ha puesto en manos del inspector jefe de zona, que ya se encarga de la investigación», apuntó García. Fuentes de la Consejería prefirieron no pronunciarse sobre el caso en la jornada de ayer. García también expuso que la reunión solicitada por la asociación y la AMPA de Ciaño a la jefa de Inspección de Educación podría tener lugar «a principios de la próxima semana». Ese encuentro fue solicitado el martes.
Los padres y madres de alumnos del colegio Plácido Beltrán se mostraron más cautos sobre la evolución del conflicto, aunque expresaron su intención de dar al Principado «un voto de confianza» para su resolución. «Lo que nosotros queremos es que esto se arregle, así que vamos a dar un tiempo razonable, de una semana, para ver si hay una solución», argumentó Raquel López, presidenta de la AMPA. En caso contrario, las familias tienen previsto iniciar movilizaciones y medidas de presión. LA NUEVA ESPAÑA adelantó el pasado lunes el caso a través de una denuncia de las familias y de un escrito de Rubén López Arpírez, padre de uno de los alumnos de Infantil del colegio Plácido Beltrán.