Mieres / Langreo,
P. CASTAÑO
El Principado ha comunicado a la Unión Europea (UE) la necesidad de mantener las ayudas a la minería del carbón y en su alegato señala que el sector en España tiene un dimensión «que no debería reducirse más», es decir, que no tendrían que cerrarse más pozos si se pretende establecer una reserva estratégica, un argumento defendido anteriormente por sindicatos y patronal mineros.
La Comisión Europea convocó en mayo del pasado año una consulta pública para ver si hay razones que justifiquen el mantenimiento de las ayudas al carbón teniendo en cuenta que el reglamento que las sustenta expirará el 21 de diciembre de este año. El Gobierno del Principado, a través de la Consejería de Industria, participó en la iniciativa y en sus respuestas deja claro su respaldo a la prolongación de las ayudas, pero también al mantenimiento de todos los pozos.
Desde el Principado se apunta: «Creemos que es indudable la existencia de objetivos de interés común para la Comunidad que justifican el mantenimiento de las ayudas al sector de la hulla» y entre ellos destaca «la seguridad de suministro energético, la reducción de la dependencia exterior, el mantenimiento del liderazgo tecnológico en las materias de extracción y utilización limpia del carbón, la mejora medioambiental y los objetivos de carácter social, manteniendo empleo y riqueza en las zonas geográficas fuertemente influenciadas por la actividad minera del carbón y sus industrias y servicios auxiliares».
El Principado defiende las ayudas al sector, pero no vinculadas a planes de cierre de explotaciones. En este sentido, la Consejería de Industria comunica a la Comisión Europea que «en estos últimos años, y bajo las directrices del vigente Reglamento, se realizó una selección de las empresas y yacimientos que ofrecían las mejores perspectivas en el contexto del acceso a reservas estratégicas, procediendo al cierre del resto». Además añade: «Una vez perfilada la reserva estratégica, las empresas y yacimientos seleccionados han acometido en estos recientes ejercicios importantes inversiones en orden a permitir el acceso a reservas durante un largo período de tiempo, sin contemplar previsiones de cierre; no parece por tanto coherente ni consecuente con el camino ya recorrido la supresión de las ayudas a la producción que permiten el mantenimiento de los niveles predeterminados por los Estados miembros».
En esa línea, el Gobierno regional apunta que los sucesivos planes de reestructuración del sector minero «han conducido a una dimensión que no debería reducirse más si realmente se pretende mantener una coherencia con el objetivo de acceso a reservas estratégicas y fortalecimiento del principio de seguridad de abastecimiento energético». Es más, desde la Consejería de Industria se afirma: «Salvo casos puntuales, la reestructuración experimentada en el sector ha llevado al mismo, al menos en el caso español, a una dimensión mínima no reducible».