Mieres / Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
Langreo, M. Á. G.
Un total de 1.200 trabajadores de las Cuencas se vieron afectados el pasado año por expedientes de regulación de empleo (ERE) temporales. La disminución de la actividad derivada de la crisis económica se dejó notar en todos los sectores económicos, aunque fue la industria -y principalmente las empresas vinculadas a la fabricación de piezas y perfiles de aluminio- el ámbito más castigado por las regulaciones. Enero y noviembre fueron los meses en los que se firmaron los expedientes que afectaron a un mayor número de trabajadores, ya que concentraron la mitad de los operarios regulados en todo el año. Algunas empresas se vieron obligadas a suscribir más de un ERE en 2009 e incluso otras como Astersa Aplicaciones Solares, con sede en Mieres, tramitaron hasta tres.
Según los datos que maneja la Consejería de Empleo, 7.316 trabajadores se vieron inmersos en 2009 en expedientes temporales de regulación. Un 16,2 por ciento (1.190 operarios aproximadamente) correspondió a las comarcas mineras. Los casos de ERE con extinción de contratos fueron proporcionalmente más escasos, ya que sólo se dio esta circunstancia con 46 trabajadores de Aluminios Principado Astur y Vesuvius, lo que supuso un 7,6 por ciento de las finalizaciones de contrato vinculadas a expedientes reguladores en 2009 en Asturias. Asimismo, las comarcas carboneras apenas registraron casos de regulaciones en las que se pactara una reducción de jornada, mientras que en el resto de la región 535 trabajadores se vieron afectados por esta decisión.
Por sectores, hay un predominio significativo de regulaciones en actividades industriales vinculadas a la construcción y tratamiento de piezas y derivados del aluminio, tanto en grandes factorías como Alas Aluminium, como en plantas de pequeño y medio tamaño. Empresas d este tipo se vieron penalizadas por la caída de la construcción y del sector del automóvil. La crisis, sin embargo, también se percibió en otros muchos campos de actividad: en firmas del ámbito tecnológico como la empresa de cartografía Venturo XXI, farmacéuticas como Diasa o de mobiliario para el hogar como Puertas Videco o Alacena Cocinas Integrales.
En la distribución por meses, enero fue el período más crítico, ya que en ese mes se firmó la regulación de 348 operarios, casi la tercera parte del global de todo el año. Noviembre dejó la regulación de 285 trabajadores más. En el extremo contrario de la balanza se sitúan diciembre, mes en el que no se suscribió ningún expediente, y febrero, en donde un solo operario quedó regulado.
Vesuvius es el paradigma de que hay luz al final del túnel. La empresa, que estuvo amenazada de cierre a mediados del pasado año, ha entrado en 2010 con mejores expectativas de futuro. La empresa, como consecuencia del repunte en los pedidos y en la carga de trabajo, decidió congelar en noviembre de forma indefinida la entrada en vigor de expediente de regulación de empleo (ERE) temporal pactado para la factoría de Riaño hasta finales de este año. Por el momento, la actividad se mantiene y la empresa no tiene previsto hacer efectiva la aplicación del expediente a corto y medio plazo.
El cambio de tendencia ha supuesto, de hecho, la incorporación de una veintena de trabajadores eventuales para reforzar los turnos. Pese a todo, los representantes de los trabajadores prefieren mostrarse cautos. «Por el momento tenemos carga de trabajo, pero no sabemos por cuánto tiempo. Periódicamente mantenemos reuniones con la dirección para analizar la evolución de la carga de trabajo», explica Luis Fernández, uno de los representantes del comité de empresa, que añadió a continuación: «Hemos conseguido volver a captar a nuestros clientes de antes e incluso se ha incrementado la cartera con alguno más. También nos ha llegado carga de trabajo de alguna de las otras factorías del grupo, que era una de las cosas que nosotros demandábamos: tenerlo todo un poco mejor repartido». Fernández también expuso que por el momento, y junto a los eventuales, Vesuvius está trabajando con la plantilla al completo, unos 80 trabajadores en fábrica y una veintena más en administración.
Vesuvius empezó a producir en Langreo en 1989 y desde entonces siempre dio beneficios. La factoría de Riaño vivió su momento más delicado el pasado año, cuando estuvo amenazada de cierre. Las movilizaciones de los trabajadores y el apoyo de la sociedad civil langreana y de los representantes políticos consiguieron revertir la situación y dar pie a un plan de futuro.
Regulaciones:
Alas Aluminium.
511 trabajadores
Aluminios Principado Astur
61 trabajadores
Venturo XXI
33 trabajadores
Perfilados del Norte
43 trabajadores
Perfiles del Principado
12 trabajadores
Perfiles Llaneza
20 trabajadores
Rioglass Astur
110 trabajadores
Vesuvius
148 trabajadores
Kerkus Metals
39 trabajadores
Hormigones Nalón
13 trabajadores
Mieres Tubos
84 trabajadores
Astersa
34 trabajadores
Laboratorios Diasa
59 trabajadores
Alacena Cocinas Integrales
29 trabajadores
Vulcano
33 trabajadores