Mieres / Langreo,
C. M. B. / E. P.
Mientras en el valle del Nalón enterraban a la Sardina, en el Caudal daban la bienvenida a la «Truchona». El Antroxu infantil de Mieres, que se celebró ayer, sirvió de pistoletazo de salida para los carnavales del concejo que toman el relevo de los de la cuenca del Nalón, donde los actos concluyeron ayer.
La «Truchona», imagen del Antroxu de Mieres, llegó ayer la villa tan elegante como siempre, a bordo de un vehículo de época. Después de la visita a las autoridades en el Ayuntamiento, el personaje estrella del carnaval de Mieres saludó a la estatua del escanciador de Requejo, que este año va disfrazado con un tonel de sidra y por la tarde, abrió el desfile infantil de la villa.
Un grupo de gnomos encabezaba un cortejo lleno de tradición, gastronomía, deporte e historia. Entre los grupos más originales, una mesa de villar, con taco y bolas incluidas, y un conjunto de cocineros. Siguiendo con la gastronomía, los alumnos del Colegio Público de Figaredo se vistieron de ingredientes para condimentar un suculento postre.
Entre los participantes de la categoría individual, destacaba una ilusión a la suerte en esta época de crisis: una joven paseó con un elegante vestido de época hecho con cupones de lotería. Tampoco faltaron los habituales disfraces del Antroxu infantil. A media tarde las calles se llenaron de vaqueros, ángeles, demonios, superhéroes, payasos y Bob Esponja. Después del desfile se reunieron en el parque Jovellanos alrededor de una gran chocolatada para todos los asistentes.
Ayer también hubo desfile en Turón y el día grande del Antroxu de Mieres llegará el viernes, día 19. Después les tocará el turno a Pola de Lena, que ayer también hizo una fiesta para niños en la plaza Alfonso X, y Felechosa.
En el Nalón, Laviana anunció el fin del Antroxu con la ceremonia del entierro de la Sardina. Fue el broche a una jornada repleta de actividades carnavalescas en la comarca. Los niños fueron los protagonistas de la primera parte de la programación de Laviana. En La Felguera, tras el gran desfile de Carnaval del día anterior, nadie hizo sombra a los más pequeños que participaron en una fiesta que se celebró en la cancha del colegio público Eulalia Álvarez. Payasos, hadas y superhéroes disfrutaron de la jornada festiva antes de volver al cole.
El Entrego disfrutó ayer del desfile carnavalesco seguido de una fiesta con confeti, cañones de espuma y un espectáculo de luz y sonido. La Güeria se sumó a la fiesta que cerró Pola de Laviana quemando la Sardina. En la comarca sólo queda pendiente la fiesta de Cocañín, que deja las celebraciones para el sábado.