Mieres del Camino,
L. M. D.
El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Javier Fernández, subrayó ayer que el Gobierno central «apuesta claramente» por la continuidad del sector del carbón. Como ejemplo de esta apuesta Fernández puso la próxima inauguración de la reprofundización del pozo Nicolasa de Hunosa, «algo que no se hacía desde hace 20 años».
Fernández, que acudió al homenaje al fundador del SOMA, Manuel Llaneza, recordó que el PSOE, tanto a nivel nacional como regional, «apuesta por el carbón». De esta forma, el secretario general de la FSA, recordó la firma del Real Decreto que exigirá a las eléctricas consumir el carbón nacional en sus centrales térmicas, una medida «firme» que ayudará a «dar continuidad al sector». Javier Fernández puso como ejemplo «simbólico» de la intención de los socialistas de «hacer del carbón un sector de futuro» la inauguración de la reprofundización del pozo mierense de Nicolasa, que se producirá mañana martes.
«La última vez que se llevó a cabo la reprofundización de un pozo fue durante el Gobierno de Felipe González, en el año 90», recordó Fernández. En aquella ocasión, los pozos ampliados fueron el Santiago (Aller) y Nicolasa, que repite reprofundización. «20 años después, el Gobierno del PSOE ha apostado de nuevo por la continuidad de la minería, con 120 metros de caña de pozo reprofundizados. Esta es la verdadera apuesta del Gobierno, pese a quien le pese».
Javier Fernández también se refirió a las gestiones que se están realizando en la Unión Europea (UE) para prorrogar el reglamento de ayudas a la producción de carbón. «Se está trabajando para que esto sea así, para dar estabilidad al sector a nivel europeo. Creemos además que el reglamento puede renovarse. Si no, estas inversiones que se están realizando en las minas no tendrían sentido».
El Consejo de Ministros aprobó el 12 de febrero el Real Decreto que asegura el consumo de carbón nacional por parte de las compañías eléctricas, como establece el Plan del Carbón 2006-2012. El mecanismo que incentivará el consumo de las 10,5 millones de toneladas que se extraen cada año en las explotaciones españolas será «transitorio» y tendrá una vigencia, «como máximo», hasta 2014.