Turrón (Mieres),
Carmen M. BASTEIRO
Jorge Suárez, natural de El Entrego, lleva al frente de la Fundación Comarcas Mineras (Fucomi) hace más de una década. Poco después de comenzar su andadura, se le ocurrió la idea de crear una Universidad Popular en las comarcas mineras. Ahora, tras nueve ediciones, la escuela vuelve a presentar un programa repleto de cursos «de la mejor calidad». En esta ocasión, participarán en la Universidad Popular catorce concejos: Mieres, San Martín del Rey Aurelio, Langreo, Lena, Laviana, Aller, Teverga, Quirós, Siero, Ribera de Arriba, Riosa, Morcín, Caso y Bimenes. La matrícula ya abierta, se cerrará el próximo viernes día 26.
-Nueve ediciones de la Universidad Popular y la asistencia sigue siendo rotunda. ¿Cómo surgió la idea de crear esta tipo de escuela en las Cuencas?
-Porque ya existían otras en Asturias y nos preguntamos porqué no en las comarcas mineras. El primer año arrancamos muy fuerte, con 100 cursos. Algunas personas que ya tenían experiencia en este sector nos decían que no era buena idea, que era mejor comenzar con cincuenta o así. Sin embargo, la respuesta de los alumnos hace que esta Universidad aún hoy sigue adelante.
-Entonces, ¿buena parte del mérito se la merecen los alumnos?
-Absolutamente, sí. La gente aquí es muy activa, muy participativa. Sin ellos no hubiéramos podido seguir y son ellos los que tienen el mérito.
-Pero también influye la organización?
-La Universidad Popular de las comarcas mineras es la única de España que no recibe apoyo de un único Ayuntamiento, sino de muchos. Eso demuestra una gran labor detrás, hay que poner mucha gente de acuerdo y hay que recibir apoyo de muchas entidades. En la edición anterior, participaron quince ayuntamientos. En esta, se ha quedado en catorce pero eso no indica nada. Es algo meramente formal llegar a acuerdos en el tiempo estimado con unos y otros municipios.
-¿Qué perfil tienen los alumnos de esta Universidad Popular?
-Es absolutamente heterogéneo. La gente que viene a la Universidad Popular sólo tiene en común unas ganas increíbles de conocer gente nueva, de hacerse en un mundo nuevo.
-Y en cuanto al nivel de estudios?
-También es muy heterogéneo. Lo mismo vienen universitarios que vecinos con estudios básicos. En cuanto al sexo, al principio teníamos «fifty-fifty» pero, a día de hoy, las mujeres superan a los hombres. El 40 por ciento de los participantes son varones, el resto mujeres.
-¿Cuáles son las novedades de esta novena edición?
-Lo cierto es que cada año, a mitad y a final del curso, pedimos a los participantes que rellenen un formulario para saber qué cursos son los más adecuados, los que más gustan, y cuáles los que menos. Además, en cada edición sacamos nuevas ideas para ver qué tal resultan. En esta ocasión, el curso de cocina para principiantes y para niños, además de un taller para aprender a controlar la ansiedad y el estrés son las novedades más interesantes.
-Y en esos cuestionarios, ¿cuál es el curso estrella por excelencia?
-El curso de informática para mayores. Lleva en la Universidad Popular de las Cuencas desde que empezamos, hace ya nueve ediciones. En realidad, este taller, además del nivel de compromiso de los vecinos de las Cuencas, dice mucho sobre nuestra mentalidad, si tenemos en cuenta a quién va dirigido.
-¿Qué quiere decir?
-Me refiero a que ya que el público al que se dirige supera la mediana edad, demostramos que aquí hay ganas de seguir avanzando, de no quedarnos parados, de continuar aprendiendo y evolucionando.
-De hecho, usted siempre ha dicho que la formación es lo más importante a la hora de encontrar empleo?
-Absolutamente. Es el factor diferenciador más grande que puede tener una empresa a la hora de contratar a alguien.
-¿Qué papel juega en esta formación la Universidad Popular?
-La Universidad Popular no es un lugar para formarse, para eso Fucomi ya tiene otra amplia línea de cursos, si no que es un sitio para entretenerse. Sin embargo, no podemos olvidar que los contactos son muy importantes. Aquí se conoce gente, los asistentes se relacionan y eso también es muy válido.
-En tiempos de crisis, ¿también propone seguir adelante con los estudios?
-En esta época más. Cuantos más candidatos optan a un puesto de trabajo más se miran los currículum y la formación del posible trabajador.
-En la presentación de esta edición, usted aseguró que lo que se busca, en todos los cursos, es la calidad. ¿Cómo se ofrece una buena formación en una Universidad Popular?
-La calidad de un curso se fundamenta en varios factores. Lo primero es contar con formadores de primera categoría, ofrecer una formación completa. Después también entra en juego el papel que desempeñan los alumnos. Hay que tener en cuenta que nosotros impartimos las clases en lugares de utilidad pública. Si por ejemplo se usa una cocina de un instituto, hay que ir con más cuidado con los equipamientos que si estamos en un lugar con otras características. Aquí vuelvo a reiterarme en que, lo que da vida a la Universidad Popular, es la gente que asiste a sus cursos.
-Por último, para todos aquellos que se lo estén pensando, ¿qué hay que tener para disfrutar de un curso de la Universidad Popular de las comarcas mineras?
-Solamente son necesarios dos requisitos. Ser mayor de dieciséis años y, segundo y también sumamente importante, tener ganas de aprender, de seguir formándose mientras se lo pasan bien.