el mejor verano de... juan vázquez
Moreda (Aller),
C. M. BASTEIRO
Los veranos de Juan Vázquez (Boo, 1952) han cambiado con los años. Tanto, que pasó de ser un «guajín» de Boo que viajaba a Perlora en taxi a compartir mesa con José Saramago. El ex rector de la Universidad de Oviedo, recientemente nombrado hijo predilecto de Aller, guarda en sus recuerdos más lejanos días calurosos y noches inacabables en Boo y en Caborana, donde vivió su infancia y juventud.
En su memoria más fresca está su estancia en el Palacio de La Magdalena cuando fue vicerrector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde forjó su relación con Saramago. También las visitas a su hijo en Perú, que hacen que ahora sus veranos se conviertan en inviernos.
«Lo que más me llamaba la atención era el mar», dice Vázquez. Mientras sonríe, recuerda que «salíamos de Boo en taxi, en un Renault, y la ilusión iba creciendo a lo largo de todo el viaje». «A la altura de Aboño ya estaba sonriendo, ya sentía el mar». Sus primeros veranos los pasó en un chalé de Hunosa en Perlora: «Mi padre era minero, y veraneábamos por allí».
El pequeño Juan creció y se transformó en un adolescente. Los veranos de aquella época los vivió en Caborana y, durante estos estíos, «descubrí el milagro de pasar ratos divertidos sin tener al alcance ningún instrumento de ocio. Por la noche llegaba el mejor momento. Nos sentábamos todo el grupo de amigos a charlar, nos daban las tantas y seguíamos allí». Era una época «para el reencuentro, para ponernos al día con los amigos que vivían en otra parte. Casi todos estudiábamos fuera, así que teníamos que esperar al verano para contarnos lo que nos había ocurrido».
A los 18 años, Juan Vázquez tuvo su primer coche. Su Seat 1430 se convirtió en la admiración de todos sus amigos e hizo que el ex rector de la Universidad de Oviedo se convirtiera en chófer de toda la pandilla. «Íbamos al baile a Felechosa, a las fiestas de Collanzo y de camping a Boñar», recordaba.
Pero todos estos recuerdos han quedado atrás y ahora su vida es muy distinta. De su época adulta recuerda, «y siempre lo haré», sus veranos en el Palacio de La Magdalena como vicerrector de la UIMP, entre 1995 y 1999. De esos momentos, el ex rector aludió a «la intensa vida cultural». Vázquez tuvo la oportunidad de compartir mesa con personajes tan variopintos como los componentes de «Ketama» y el escritor portugués José Saramago, recientemente fallecido. De este autor, Vázquez guarda un recuerdo «imborrable». Los últimos dos veranos de la vida de Juan Vázquez también han sido peculiares, tanto, que se han convertido en inviernos, ya que los pasa junto a su hijo en Perú.