Mieres del Camino,
Diego ALONSO
El taller de lectura para niños «El gran circo de las bibliotecas», impartido durante los meses de verano en la biblioteca pública de Mieres, finalizó ayer con una obra de teatro que los propios niños se encargaron de interpretar. Los participantes también recibieron un diploma de manos del alcalde Luis María García que declaró sentirse muy satisfecho de que «estas actividades consigan involucrar a la gente joven para hacer un mayor uso de las bibliotecas» y agradeció, en nombre del Ayuntamiento, el trabajo realizado por el personal de la sala de lectura «por conseguir que tenga vida». El taller será impartido a partir de septiembre en las bibliotecas públicas de Turón, Santa Cruz y Ujo.
La obra de teatro que los pequeños interpretaron simulaba una actuación circense con todo lujo de detalles, ya que contaba con payasos, magos, equilibristas, domadores e incluso terribles fieras. Precisamente, el mundo del circo fue el hilo conductor de todas las actividades de animación a la lectura.
El taller fue impartido durante los meses de julio y agosto y contó con una participación de 59 niños en dos turnos. Los participantes fueron divididos en grupos por edades y en diferentes horarios. Beatriz Carvajal, una de las animadoras que impartió el curso explicó que «el propósito de este taller es incentivar a los más jóvenes a leer, y a base de juegos y manualidades conseguimos que la lectura adquiera para ellos un carácter lúdico».
Algunas de las actividades realizadas a lo largo del taller fueron la confección de disfraces, la realización de trabajos con plastilina, la audición de cuentos o la realización de labores a partir de la guía de libros de la biblioteca para que los pequeños se familiarizase con ella y aprendan a utilizarla.
Los niños se mostraban ayer felices tras su actuación teatral y alguno de ellos, como fue el caso de la pequeña Carla Diéguez afirmaba «habérselo pasado muy bien y haber conocido a nuevos amigos». Junto a ella, Hernán Alonso, de tan solo 5 años, asentía. Los más mayores, como era el caso de Javier Fernández o Cristina Megido, afirmaban que se habían divertido mucho y ahora que tenían «muchas cosas que contar» para cuando vuelvan al colegio. Estos talleres se vienen realizando desde 2005 y son organizados por la directora de la biblioteca, Carmela González, con la ayuda de las bibliotecarias y animadoras.