Langreo / Mieres, P. C.
Principado y ayuntamientos de las Cuencas aún tienen sin concluir 20 grandes proyectos de infraestructuras de fondos mineros del plan1998-2005. Las obras que están sin liquidar un lustro después de la conclusión del programa de reactivación cuentan con partidas de más de 276 millones de euros y se reparten por los diez concejos del Nalón y el Caudal. Ningún municipio se libra de los retrasos.
La compleja tramitación de los proyectos, la pesada burocracia de las obras de fondos mineros (que precisan en muchos casos de las firma de varios convenios entre administraciones) y la incapacidad de los gobiernos regionales y locales para salvar los obstáculos están detrás de las demoras en unas actuaciones consideradas claves para el desarrollo de las comarcas del Nalón y el Caudal.
Entre las obras del plan 1998-2005 sin concluir hay proyectos de mejora de las comunicaciones; nuevas áreas industriales; equipamientos turísticos, culturales y educativos, y proyectos urbanísticos y residenciales.
Por presupuesto y retraso destaca el proyecto de la «Y» de Bimenes, la carretera que unirá el Corredor del Nalón con la Autovía del Cantábrico. Las tres primeras fases de la obra se incluyeron en las anualidades de 2002, 2003 y 2004-2005 de los fondos mineros con más de 78 millones de euros y a día de hoy ninguna de ellas está concluida tras sufrir las obras gestionadas por el Principado varios parones y sobrecostes por problemas geológicos y administrativos. Dentro del capítulo de mejora de las comunicaciones también se incluye el soterramiento de las vías de Feve en Langreo, una obra de 50 millones de euros que se puso en marcha hace un año tras una larga tramitación que involucró a los Ministerios de Industria, Fomento y Medio Ambiente, al Principado, al Ayuntamiento de Langreo y a Feve.
Dentro de las grandes obras inconclusas del anterior plan del carbón destacan las vinculadas al sector turístico-cultural. En ese apartado se encuentra el ecomuseo del valle del Samuño en Langreo (una obra de 6,5 millones de euros para crear un tren minero turístico que se encuentra en estado de ejecución) o el proyecto Angliru-base en Riosa (con 3 millones de euros para infraestructuras como un hotel y el Museo de la Bicicleta).
En ese mismo apartado están el parque de la fauna en Redes (con 3 millones de euros y el proyecto del hospital de animales de Ladines como principal actuación), el complejo parque cultural La Vega entre Barredos y Pola de Laviana (con 7 millones de euros y que carece aún de suelo) o el Centro de Información a Visitantes «Puerta de Asturias» de Lena (que dispone de 5 millones de euros y tras desecharse el plan inicial carece a estas alturas de un proyecto definitivo).
En el listado aparecen cinco polígonos industriales cuyas obras ni han arrancado pese a las necesidad que tienen los valles mineros de captar empresas de diversificación. Se trata de la segunda y tercera fase del área industrial de La Moral en Langreo (que dispone de 2 millones de euros), el polígono de Comillera en Sobrescobio (con 132.000 euros para el proyecto y 1,2 millones para la ejecución de las obras), el polígono de Las Vegas en Campo de Caso (casi 223.000 euros para el proyecto y 886.000 euros para la ejecución del proyecto) y el polígono de Villallana en Lena (que dispone de más de 25 millones de euros y de momento ni se han licitado las obras).
El resto de proyectos del plan 1998-2005 sin concluir son los equipamientos del Vasco-Mayacina (con 6 millones para obras como el nuevo edificio administrativo del Ayuntamiento de Mieres), el plan de suelo para viviendas para jóvenes en San Martín del Rey Aurelio (con 5,4 millones de euros y en desarrollo actualmente), el plan de infraestructuras básicas para el desarrollo económico del alto Aller (con 5 millones de euros para el complejo deportivo de Caborana y el abastecimiento y saneamiento de Felechosa y El Pino), la denominada quinta actuación del campus de Mieres (que se corresponde con los nuevos edificios) y un proyecto de investigación en la Universidad de Oviedo vinculado también al campus de Mieres (que con más de siete millones de euros se correspondería con la Fundación o Instituto de la Energía, los Recursos Naturales, la Tierra y el Agua que demandan los sindicatos mineros y que un lustro después de finalizado el plan aún están sin concretar).