Las uniones comarcales de CC OO del Caudal y del Nalón, desde siempre y en particular desde la primavera de 2003, estamos movilizándonos por los problemas y necesidades de las Cuencas, unas veces con más apoyos y otras con menos, según sea el momento político que atravesemos.
Desde hace años nuestras comarcas están sumidas en un declive que no tiene fin. En los años setenta se desmanteló la siderurgia y se inició un lento declive de la minería que se agudizó a partir del año 1992 y siguientes, y el fondo está marcado para el año 2018, con paréntesis según se acojan a las subvenciones las compañías.
De las empresas que nos ofertaron como contrapartida al traslado de Ensidesa en aquella época, Metalsa cerró y Perfrisa pasó a capital privado.
Estos temas industriales, junto con la necesidad de infraestructuras sociales, sanitarias y culturales, nos obligaron a salir a la calle y lo hicimos con el apoyo de IU, de la Federación de Asociaciones de Vecinos y de alguna asociación ciudadana más.
Con el paso del tiempo, algunas cosas mejoraron, pero otras siguen igual y en 2003 estábamos con un 11% más de paro que la media de Asturias. Esta situación no mejora, empeora. Disminuye la población y aumenta el paro. Con este panorama que teníamos llegamos a la conclusión de que algo había que hacer.
De nuevo las uniones comarcales de CC OO del Caudal y del Nalón tomamos la iniciativa al reunirnos con UGT y tomar alguna medida para atajar los problemas. Si bien es cierto que a algunos problemas en estos siete años se les buscó solución, los más importantes aún quedan por resolver.
Se le dio salida a la petición que defendíamos en solitario de un nuevo hospital para el área sanitaria VII. Se acabó la Autovía Minera y, gracias a los trabajos de IU, se desbloqueó, después de 20 años o más, la Mayacina. Pero si esto es positivo, la realidad se mide con todo y no sólo con una parte.
Se fueron cerrando empresas que se crearon con dinero público, fruto de las negociaciones de los sindicatos mineros. Estoy hablando de fondos mineros. Hoy en día ya no merece ni nombrar a esos empresarios que vinieron a poner el cazo, especular y marchar a otra parte a que les dieran más dinero y hacer lo mismo.
En estos siete años que pasaron de abril de 2003 a junio de 2010 hay otro factor muy importante que no quiero pasar por alto, y es el paro y la pérdida de población.
En este tiempo no sólo no mejoramos, sino que la situación empeora. Fruto de esto es una nueva convocatoria, en este caso se hace en el Nalón, y los parámetros de paro y pérdida de población son los mismos y en algunos casos más acentuados. Nos centramos en peticiones claras y aún sin resolver: ciudad lineal en Langreo, solución a Duro Felguera, etcétera. Y en el Caudal, el campus, que seguimos con el problema de las titulaciones; agilización del hospital, polígonos industriales, etcétera. Siempre llueve sobre mojado.
En el primer trimestre de 2003 la población de Mieres era de 45.645 habitantes y el paro en el municipio de Mieres era de 3.023 personas. En el año 2010, la población era de 44.070 y el paro no corre, sino que galopa: 4.004 desempleados.
Fruto de la crisis internacional a la que nos vemos abocados y en particular al abandono de los gobiernos tanto central como regional y en muchos casos de los ayuntamientos, junto con las nuevas cifras del paro, nos obligaron a convocar una nueva manifestación esta vez en Mieres. Estoy hablando del 17 de junio de 2010.
La convocatoria de manifestación de aquel momento no cambia casi nada con la que hacemos en este momento, aunque en 2010 íbamos con UGT y esta vez sólo con los compañeros del Nalón.
Voy a citar algún eslogan que hacíamos en aquel momento y luego pasaré al final a la convocatoria del 13 de abril. El tema de la manifestación de 2010 era «en defensa de las comarcas mineras, ahora más que nunca», «más titulaciones, menos recortes», «por el cumplimiento de los compromisos adquiridos», «no al recorte de fondos mineros», «6.322 razones en el Caudal (número de parados), 6.916 razones en el Nalón, 13.238 parados en las dos cuencas son razones para participar».
Entramos en abril de 2011, no cambia la situación sociopolítica, ni industrial, ni cultural, seguimos con los mismos problemas y algunos más acentuados. El campus no tira hacia delante. En las empresas que cerraron en el Caudal que se habían creado con fondos mineros la única esperanza que tenemos es que algún industrial que no sea tan especulador las aproveche para crear empleo aunque sea de otra rama de la producción.
En el Nalón, otra de lo mismo: Venturo XXI, en el antiguo pozo Venturo; Alas Aluminium, con 265 trabajadores y sin futuro aparente; plan industrial para talleres Duro Felguera... más de lo mismo. No sólo no avanzamos, sino que retrocedemos.
Ante este panorama sin solución nos vemos obligados, porque eso habíamos prometido, a salir otra vez a la calle. La tercera en año y medio. La comparación con la manifestación de 2010 no cambia mucho. El lema es «por el empleo en las comarcas mineras», «por el futuro de la minería del carbón», «por el derecho a vivir y trabajar en las Cuencas», «por una solución para los trabajadores/as de Venturo XXI, Diasa y Alas Aluminium». Porque ya está bien de falsas promesas y de incumplimientos y retrasos con los fondos mineros. Porque hay que pedir responsabilidades, tanto al Gobierno central, como al regional, como a los ayuntamientos, éstos por dejadez en la aplicación de los proyectos.
Por todo esto y más, hoy, a las siete de la tarde: todos a Langreo, ¡porque ya está bien!