Mieres / Langreo, P. C.
En las explotaciones carboneras de Asturias trabajan casi el doble de mineros extranjeros que en las de Castilla y León. Según los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social (los correspondientes al mes de mayo), en Asturias hay 322 trabajadores extranjeros afiliados al régimen especial de la minería frente a los 186 que se contabilizan en la comunidad vecina.
La abultada diferencia se debe, principalmente, a motivos estratégicos de las compañías mineras. «Cuando en su día la empresa estatal Hunosa apostó por la mecanización de los pozos encomendó esa tarea a expertos extranjeros y la presencia de esos trabajadores acabó consolidándose en las explotaciones de las comarcas mineras de Asturias», señaló Juan Carlos Álvarez Liébana, responsable de Minería de la Federación de Industria de Comisiones Obreras (CC OO). «En Castilla y León también se llevaron a cabo intensos procesos de mecanización de las explotaciones, pero en esos casos se utilizó a personal de las propias empresas, de ahí la diferencia en las cifras de mineros extranjeros entre las comunidades», añadió Álvarez Liébana.
En Asturias la presencia de mineros extranjeros no ha sido habitual hasta que Hunosa puso en marcha a finales del pasado siglo de modernización de los pozos y llegaron técnicos y operarios de países como Polonia y República Checa, familiarizados con la nueva maquinaria. La necesidad de mano de obra en los momentos álgidos de la minería asturiana se había cubierto casi en su totalidad con trabajadores españoles y sólo se había establecido en las cuencas asturianas una pequeña colonia de portugueses. Sin embargo, en comarcas mineras de León como Laciana había sido importante la presencia tanto de portugueses como caboverdianos, pero con el declive del carbón su presencia se ha ido reduciendo paulatinamente hasta el punto de que Asturias es hoy el principal destino de los mineros extranjeros.
De los poco más de 3.400 mineros que hay afiliados en Asturias al régimen especial de la minería, 322 son extranjeros. La mayoría son polacos y les siguen en número los checos, eslovacos y portugueses. En Castilla y León el número de afiliados al régimen especial de la minería no llega a los 1.900 trabajadores y de ellos sólo 186 son extranjeros. «El único factor diferencial que hay hoy entre una comunidad y otra es el proceso de mecanización. Las dificultades para introducir maquinaria en las minas de Hunosa por las características de las capas de carbón hicieron que la empresa apostara por compañías especializadas que empleaban a trabajadores experimentados en esas técnicas de otros países», reitera Juan Carlos Álvarez Liébana.
Un total de 605 mineros extranjeros trabajan en las explotaciones de carbón de España. El número se ha ido reduciendo en los últimos años al mismo tiempo que descendía la actividad en el sector. Hace solo dos años, la cifra superaba los 700 trabajadores. Son cifras modestas pero que aún tienen una incidencia importante en las comarcas mineras. Así, por ejemplo, en Langreo los polacos forman la comunidad extranjera más nunerosa.