19 de febrero de 2016
19.02.2016
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Radiación y contraste a la carta

El servicio de Radiodiagnóstico del Álvarez-Buylla reduce con un programa pionero la nocividad de sus pruebas, con un 40% menos de exposición en las mamografías

19.02.2016 | 05:05
A la izquierda, el escáner del Hospital Vital Álvarez-Buylla, con el programa informático de control. A la derecha, Pérez-Peña y Llavona, junto al mamógrafo del hospital mierense.

"La mejor radiación es la que no se emite". Bajo esta fundamental premisa, el servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Álvarez-Buylla de Mieres trabaja para adelantarse a las normativas europeas. En esta línea, el centro sanitario cuenta ya con herramientas para reducir la radiación y el contraste que se aplica a los pacientes, adaptándolos a sus características. El objetivo fijado por la UE, que debería entrar en vigor en 2018, requiere la medición de las radiaciones a las que se somete un usuario, y la realización de una especie de pasaporte de radiaciones.

Por una parte, el centro sanitario mierense trabaja con un programa informático pionero en Asturias y que en España apenas tienen más centros, y que sirve para adaptar las dosis de contraste y de radiación en las pruebas con escáner. La herramienta "CareDose" permite calcular el medicamento y la exposición necesaria de un paciente en función de la zona del cuerpo en la que se vaya a realizar la prueba y del peso y la morfología de cada paciente. Hasta la fecha, según explicó la doctora Mar Pérez-Peña, jefa del servicio de Radiodiagnóstico del Álvarez-Buylla, las pruebas se realizaban aplicando una dosis estandarizada de contraste y una radiación calculada de la misma manera. Ahora, cada paciente recibe el mínimo aceptable para mantener la calidad de las imágenes, reduciéndola radiación sobre los pacientes hasta en un 10% según el peso. Esto quiere decir que si dos pacientes requieren de una prueba de escáner en el abdomen, cada uno recibirá un contraste y una radiación proporcional a su masa corporal, y no la misma para ambos como ocurría anteriormente.

En el caso de las mamografías, el dispositivo con el que cuenta el Álvarez-Buylla de Mieres lleva incorporado un programa informático que permite reducir en un 40% la dosis de radiación a las pacientes. Esto es debido a que el sistema incorpora la tomosíntesis con imagen sintetizada, lo que implica que con bajas dosis de radiación, se puedan realizar tomografías y mamografías al mismo tiempo, aumentando además la eficacia sobre la mamografía convencional.

Concienciación

La responsable del área de Radiodiagnóstico y el jefe de Radiología, el doctor José Antonio Llavona, señalan que todas las pruebas radiológicas deben de regirse por los principios de justificación y optimización. "En cuanto a la justificación, la mejor forma de prevenirnos de los efectos nocivos de la radiación es evitar exploraciones injustificadas, y realizar solo las pruebas que estén indicadas", señaló Mar Pérez-Peña, que agregó que "hay que educar a la población y a los propios médicos en que no se deben pedir pruebas que no sean estrictamente necesarias ni practicar la medicina defensiva". Además, Llavona aseveró que la optimización "es fundamental para proteger a los pacientes de radiaciones excesivas".

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