13 de septiembre de 2016
13.09.2016
Lne.es »
Historiador

Baldovi, el hombre que dio vida a los autómatas

La historia del mejor ventrílocuo de España, que actuó en Mieres con gran éxito en 1918 con un gran espectáculo con numerosos muñecos, algunos de los cuales expresaban ideas republicanas

13.09.2016 | 04:23
Baldovi, el hombre que dio vida a los autómatas

Francisco Sanz Baldovi fue con mucho el mejor ventrílocuo de este país. José Izquierdo Anrubia escribió su biografía calificándolo como "El prodigioso caballero de la fantasía" y tuvo el acierto de incluir en uno de sus últimos capítulos una de esas escenas entrañables que nos reconcilian con el género humano, cada vez más difíciles de encontrar en este mundo de vanidades. No les oculto que en cuanto la leí busqué la forma de traerla a estas historias heterodoxas de la Montaña Central, aunque me faltaba el vínculo que relacionase al artista con nuestra tierra, hasta que por fin encontré la disculpa comprobando que había actuado en el teatro Novedades de Mieres, en octubre de 1918.

Pero antes quiero compartir con ustedes la escena a la que me refiero, situada temporalmente a finales del verano del año 1939, poco antes de la muerte del artista, cuando éste, acompañado por una joven se afanaba en guardar para siempre los muñecos que ya no iban a salir nunca más al escenario:

"En la estancia, a media penumbra, se advierte la presencia de una silueta femenina que con precisión quirúrgica identifica y guarda con ritual parsimonia unos muñecos en sus cajas. Parece, por el cuidado y el sigilo que pone en cada uno de sus gestos, que al moverlos la joven temiera despertarles de su letargo. Junto a los baúles, un hombre atrapado por la vida, entrado en edad y vestido con un guardapolvo blanco, apura el humo de un generoso cigarro puro, mientras con cierta fatiga, casi inclinado, ordena en un gran baúl manos, cabezas y torsos junto al viejo banco de trabajo donde de forma insospechada se amontonan piezas, muelles y herramientas (?)

La muchacha que había terminado la tarea de guardar los muñecos, observaba atentamente aquella escena, a la vez que cuidadosamente plegaba unos vestidos que introducía en unas viejas fundas antes de colgarlos en el armario. Junto a la ventana, quedaba un baúl por cerrar, en él un muñeco que bajo un viejo sombrero hongo, mantenía fija en mí su mirada nerviosa, mientras esperaba el instante mismo en el que unas manos conocidas, hoy arrugadas y temblorosas se dispusieran a sellar por última vez la caja.

-¿Soñaré?, dijo el muñeco mientras la mano lentamente cogía la tapa del baúl con intención de cerrarlo para siempre.

-Claro que soñarás. Toda criatura inteligente sueña, aunque nadie sabe por qué...". La última frase es un guiño del autor que repite la que se pronuncia en la película "2001: Una odisea del espacio", pero aún así, es hermosa.

El valenciano Francisco Sanz Baldovi fue un genio que aún hoy siguen imitando muchos ventrílocuos, aunque con menos imaginación y valentía, ya que se atrevió a combinar magistralmente el espectáculo en el sentido más noble y amplio con la denuncia social y política que cuando hacía falta colocaba en boca de sus autómatas.

En sus giras, la compañía de actores mecánicos "Espectáculos Sanz" llegó a manejar a más de una treintena de muñecos de todo tipo, ideados por él y fabricados en su mayoría por el mecánico Lorenzo Mataix: mujeres como la viuda rica doña Eduvigis, doña Casta, la señorita Delirio, la vieja Anastasia; hombres como "el negro", Panchito el bailarín, Gedeón, que al parecer se parecía al líder conservador Antonio Maura, el moroso don Vicente, los torerillos, el rijoso don Venancio; niños como Juanito o su hermano Pepito, animales como el perro Machaquito y el loro Totó, al que le gustaba repetir ¡Viva la República!; y hasta un vanguardista robot.

También ideó números más complejos como uno en el que hacía hablar a dos cabezas instaladas en el interior de sendas cajas sujetas a unos soportes. Pero su mayor logro fue el llamado Frey Volt, al que la prensa consideró como el mejor autómata del mundo porque con él consiguió el bucle imposible de hacerle salir solo al escenario de manera que parecía un ser humano imitando a un muñeco. Eran dos horas de espectáculo, que se hacían cortas porque además trufaba las intervenciones de sus criaturas con chistes, canciones, transformismo y números musicales con una guitarra que lo acompañó hasta final de sus días.

Francisco Sanz Baldovi había nacido, en 1871, en el pueblo de Anna, enclavado en la parte sudoriental de la comarca del Canal de Navarrés, en la provincia de Valencia, en una familia de molineros, y desde muy joven le tiró la vida bohemia, de manera que, según su biógrafo, a los veinte años, ya ganaba algunos "dineros" con la guitarra, y empezó a destacar como tenor cómico en la localidad y sus entornos.

No hay espacio en esta página para aportar más datos, pero debemos saber que debutó el 23 de abril de 1902 en el Círculo Católico de Obreros de Alcoy y en 1910 ya era un artista conocido en toda España, Portugal y la América hispana tanto por sus autómatas como por la habilidad en imitar las voces de algunos personajes reales, lo que le convierte también en un pionero de esta especialidad artística.

Su éxito lo llevó a grabar discos con sus actuaciones desde 1911 y sabemos que ya había pasado por Asturias en el curso de una tournée en junio de 1914, actuando en el Teatro Campoamor de Oviedo y en el salón Iris de Avilés, lo que nos hace suponer que también se detuvo entonces en otros escenarios de la región, pero no podemos confirmar su presencia en las cuencas mineras hasta aquel 1918, cuando se vivían tiempos convulsos y la huella de la huelga revolucionaria que se había vivido el año anterior estaba todavía muy presente.

El artista también había sufrido indirectamente sus consecuencias porque su personaje más contestarlo, el borrachín Melanio "Sacacorchos" tuvo que estar unos meses en su caja por haber expresado sus opiniones socialistas y republicanas con demasiada claridad tras aquellos sucesos. Por eso, quienes conocían su historia lo reclamaron en el escenario del Novedades y no les defraudó. "Sacacorchos" ya le había traído alguna multa, pero aquí le aseguró el éxito a pesar de que el artista no había superado aún la afonía que arrastraba desde hacía meses.

Pero como siempre los mayores aplausos fueron para don Liborio, el alter ego de Sanz, que discutía con él sus decisiones, le acusaba en el escenario de tener esclavizados a sus compañeros y además se permitía criticar con ironía la vida de los pueblos por los que pasaba haciendo referencia a situaciones y personas concretas, lo que requería que el artista se documentase con anterioridad haciendo que cada actuación fuese única.

El mismo año de su estancia en Mieres se filmó la película muda "Sanz y el secreto de su arte", dirigida por Maximiliano Thous, en la que aparece nuestro artista junto a sus muñecos. Tras haberse dado por perdida durante décadas la recuperó en 1997 la Filmoteca de la Generalidad Valenciana y puede verse ahora libremente en Youtube.

Casi un siglo más tarde, en 2009, se rodó "El mejor ventrílocuo del mundo. El secreto de Francisco Sanz", de Pau Martínez y Gabriel Ochoa en colaboración con el Instituto Valenciano del Audiovisual y la Cinematografía Ricardo Muñoz Suay (IVAC), recreando en un documental de algo más de 55 minutos la vieja cinta de 1918. Aunque si quieren conocer mejor a este artista les recomiendo que lean la biografía escrita por José Izquierdo Anrubia, tanto por el rigor de los datos que reúne sobre este personaje, como por el cariño y el respeto que desprende su redacción.

El artista, genial y heterodoxo, Francisco Sanz Baldovi falleció a los 68 años en Valencia, en los primeros días de octubre de 1939, tras haber regresado del exilio francés donde se había establecido tras el inicio de la guerra civil. Por su parte, don Liborio volvió de su sueño en 1999 para actuar en un pequeño papel junto a Michel Piccoli en la película de José Luis García Berlanga "París Tombuctú".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Canal esquí

Esquí

Toda la información sobre la nieve

Consulta la información más completa de las estaciones de esquí, el tiempo y el estado de la nieve

 
Enlaces recomendados: Premios Cine